‘STATION ELEVEN’: REVIEW

REVIEW: Station Eleven – Temporada 1.

HBO Max cierra esta semana su particular año seriéfilo con el estreno de dos nuevas producciones originales: Sin Novedad, su nueva serie española de la que os hablamos a principios de semana, y la que nos atañe en esta crítica, Station Eleven (Estación once), una miniserie basada en la novela homónima de Emily St. John Mandel desarrollada para televisión por el novelista y guionista Patrick Somerville (Maniac).

Desde que The Walking Dead puso en primer plano las ficciones ambientadas en un mundo post-apocalíptico, un género cada vez más recurrente gracias a las múltiples posibilidades que ofrece, este se ha caracterizado básicamente por dos tipos de series: las que meten a un montón de personajes en medio del caos de turno enfocando sus tramas a su lucha por sobrevivir y sus constantes guerras con las infames bandas de criminales que han aprovechado el apocalípsis para hacerse un lugar en un mundo sin ley ni orden, y las que usan la catástrofe o pandemia con la que arranca su serie como pretexto para contar una historia mucho más rica y profunda en la que el fin del mundo «solo» es el marco recurrente en el que transcurre la misma. Por suerte, Station Eleven es una de estas, una épica saga contada a través de múltiples líneas temporales que narra las historias de los supervivientes de una devastadora gripe que en su día acabó en cuestión de días con el 99% de la población mundial. Desde que supe de ella por primera vez la tenía marcada en rojo y aún así ha conseguido sorprenderme en muchos sentidos. Incluso me atrevería a decir que esta es una de las mejores originales de HBO Max hasta la fecha.

STATION ELEVEN1
Photograph by Parrish Lewis/HBO Max

Al inicio del primero de sus 10 capítulos, nadie podía imaginarse ni por un instante que estábamos viendo las que iban a ser las últimas horas de la civilización como la conocemos. Arthur Leander, un popular actor de Hollywood encarnado por Gael García Bernal, acaba de padecer un ataque al corazón encima del escenario durante la representación de El Rey Lear que protagonizaba. Jeevan Chaudhary (Himesh Patel), uno de los espectadores que abarrotaba la sala se apresura en intentar salvarle la vida… pese a que sus conocimientos de medicina se limitan a tener a una hermana doctora. En medio del tumulto, acaba haciéndose cargo de  Kirsten Raymonde (Matilda Lawler), una niña de 8 años, parte del elenco de la obra, que no tiene como volver a casa. Él decide acompañarla. Mientras tanto, la pandemia ha estallado. Una gripe altamente contagiosa y tremendamente mortal ha empezado a expandirse por el globo, dejando a su paso un espeluznante rastro de muerte, caos y destrucción. Todo se acaba, es el fin de la civilización. ¿Quién les hubiera dicho a Jeevan y a la pequeña Kirsten que lo que iba a ser un viaje en metro y un paseo de unos minutos hasta la puerta de su casa se acabaría convirtiendo en una odisea que marcaría sus vidas para siempre?

Este es el punto de partida de una épica aventura en la que el miedo, la incertidumbre y la desesperación dan paso, poco a poco, con el paso del tiempo, a una historia llena de esperanza, redención y segundas oportunidades. Aunque lo lógico sería catalogar a Kirsten -cuya versión adulta está interpretada por Mackenzie Davis- como la protagonista principal de la misma, la verdad es que todo lo que cuenta se sostiene a través de otros dos puntos de anclaje tan o más importantes que ella. El primero es Arthur, el cual sirve de nexo común entre la gran mayoría de personajes, empezando por la mencionada Kirsten, la niña de sus ojos. El segundo es una novela gráfica: Station Eleven, el sueño hecho realidad de Miranda Carroll (Danielle Deadwyler), primera mujer del actor. Tras dedicar años y años de su vida en escribirla y dibujarla, Miranda acabó imprimiendo cinco copias de la obra justo antes de que el mundo se colapsara. Una acabó en las manos de Kristen, la cual creció obsesionada con su historia. El paso del tiempo y el controvertido estilo de vida de Arthur terminaron por joder la relación, llevándose también por delante gran parte de la felicidad de Clark Thompson (David Wilmot), su mejor amigo y otro de los grandes protagonistas de la serie. Finalmente, este volvió a casarse, esta vez con otra actriz famosa, la bella Elizabeth (Caitlin FitzGerald), mujer con la que tuvieron a su único hijo: Tyler (Julian Obradors), otro al que Station Eleven marcó de una forma tan importante como permanente. 

INT ARTHUR & MIRANDA'S-DINING RM (2007)
Photograph by Warrick Page/HBO Max

Por un lado (o por varios), exploramos como la demoledora gripe que acabó con todo se expandió por el mundo, desde el primer momento en que la humanidad supo de su existencia hasta varias semanas y meses después de que erradicara a casi todo ser humano. Desde ambas perspectivas, supervivientes y condenados, la serie se centra especialmente en lo que sobrevivieron, narrando como lograron sobrevivir a un gélido invierno de encierro sin apenas electricidad, calefacción y comida. ¿Alguna vez os habéis parado a pensar en lo que haríais en caso de colapso mundial? Lo de encontrar un sitio en el que estar a salvo está muy bien pero, cuando la comida empieza a escasear y la madre naturaleza decide acabar de complicar las cosas, el seguir vivo, aunque sea por un día más, puede acabar siendo un auténtico infierno. Aquí entra en juego otro personajes vital para la serie, Frank (Nabhaan Rizwan), el hermano de Jeevan, compañero de refugio de este mismo y su pequeña e inesperada acompañante.

Por otro, situada un par de décadas después del «Año cero», en su segunda trama principal seguimos al grupo conocido como ‘The Travelling Symphony’, una caravana formada por actores, músicos y demás artistas -entre ellos Kirsten- dedicada a viajar por la región de los Grandes Lagos representando obras de Shakespeare y tocando todo tipo de música. En otras palabras, ellos son los encargados de ofrecer luz y esperanza a todas aquellas comunidades por las que pasan. Con la civilización en plena reconstrucción, tener a alguien que consiga distraerte por un rato o simplemente sacarte una sonrisa es casi primordial y ellos lo saben. Pero un grupo de este calibre y reputación también puede llamar la atención de gente no deseada, gente como un misterioso profeta (Daniel Zovatto) que deambula por la zona o los enigmáticos habitantes del ‘Museum of Civilization’.

STATION ELEVEN3
Photograph by Ian Watson/HBO Max

Station Eleven construye maravillosamente un historia en el que desde prácticamente desde su inicio sabes donde estaban sus personajes el día en el que todo empezó y donde están ahora, pero no lo que les ocurrió entre ambas épocas. Descubrirlo es uno de los grandes alicientes de la serie. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, las piezas del puzzle empiezan a encajar, y todos los granitos esparcidos por el tiempo conectan de una forma tan maravillosa como, en muchas ocasiones, sorprendente. Aunque el mencionado Shakespeare es sin duda alguna su gran influencia, Station Eleven también desprende cierto aroma a The Leftovers, sobre todo si analizamos su puesta en escena y la forma en la que sus historias se desarrollan hasta acabar encajando.

Aunque -imagino que lógicamente- Mackenzie Davis sea el principal reclamo de su elenco, para mi la gran MVP de la serie no es otra que Matilda Lawler. Su trabajo me ha parecido fascinante y no tengo dudas de que la volveremos a ver muy pronto en otra gran ficción. Por supuesto que tanto Davis como el resto del elenco están fantásticos, pero lo suyo merece un reconocimiento aparte. Patrick Somerville figura como creador de la adaptación, pero la mayoría de los capítulos son co-escritos con otros guionistas, mientras que un total de cuatro directores se reparten los 10 episodios de la serie. Entre ellos quiero destacar a Jeremy Podeswa (Game of Thrones), responsable de dos de mis tres capítulos favoritos. El otro, el quinto, es trabajo de Lucy Tcherniak (Wanderlust). Todos ellos, igual que su extenso elenco de actores y a los que no he nombrado en la crítica, hacen un trabajo realmente impecable. El resultado es una miniserie redonda y enormemente satisfactoria, una de esas propuestas cuidadas y ambiciosas -los escenarios también son asombrosos- que nadie debería perderse. Station Eleven me impresionado y encantado a partes iguales. Estoy muy contento con ella.

Recordar que sus tres primeros capítulos estarán disponibles este viernes 17 de diciembre en HBO Max España.

NOTA DE LA TEMPORADA: 8.8/10

MVP: Matilda Lawler (Kirsten Raymonde).

CAPÍTULO FAVORITO: Unbroken Circle (1.10).

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