“TWIN PEAKS” : CAPÍTULO 3

REVIEW : Twin Peaks – Chapter Three.

No todo iba a ser rojo, blanco y negro, el resurgimiento del agente Cooper tras su inevitable abducción hacia el otro lado ha acarreado disputas internas dentro del propio personaje, puesto que no sabe lo que ocurre a su alrededor. Coop se encuentra dentro de una caja suspendida en un espacio diáfano que bien puede considerarse bastante angustioso, de nuevo, la numerología tiene cabida en este capítulo, permitiendo al espectador hilar tramas aunque no sepamos muy bien como.

El reloj de una mujer cuyos ojos parecen haber sido sepultados por su propia piel, marca las 02:53, curiosamente; la extraña rama que aparecía en la Logia Negra reveló al agente Cooper el número 253, seguido del nombre del ente más perturbador de Twin Peaks: Bob. Pero no termina aquí la teoría ‘conspiranoica’ relacionada con Cooper, el escueto árbol añadiría en el anterior episodio una importante revelación para comprender los capítulos posteriores: el término ‘Doppelgänger’ que ya fue utilizado en la segunda temporada de la serie para advertir de la posibilidad de que una persona puede poseer varios clones, teniendo en cuenta que por lo general suelen ser malvados. Partiendo de este punto empieza a enmarañarse la trama de Cooper, o tal vez debería decir de los Cooper’s, puesto que en este nuevo capítulo aparece una tercera figura con la misma apariencia que la del agente del FBI; un hombre llamado Dougie que es nada más y nada menos que el marido de la mismísima Naomi Watts, personaje que esperábamos ver en acción a lo largo de esta nueva temporada.

La aparición de un tercer Cooper está estrictamente relacionada con su abducción a través de un aparato eléctrico con el número tres anotado, lo que puede ser una clave numérica más para desentrañar la trama principal que ocupa esta nueva temporada; dando por hecho que cuando el verdadero Cooper sale de la Logia se intercambian los papeles y es Dougie quien permanecerá encerrado en ella. Este tercer personaje con la misma apariencia que el agente posee un anillo verde cuya inscripción es el símbolo de Twin Peaks, que posteriormente será recogido por el personaje de Mike el manco dentro de la Logia una vez que Dougie se convierta en una pequeña y dorada bola de metal inexplicable.

El agente Cooper, ‘suplantando’ la identidad de su otro yo (Dougie), aparece en otro escenario muy distinto a Twin Peaks, un barrio residencial en el que hay alusiones al pueblo y de las que Cooper parece tener constancia (Sycamore Street – Los sicomoros que llevan a la Logia negra, el cartel Rancho Rosa – La doble R Dinner en Twin Peaks) aunque tras escapar de la caja suspendida en el espacio; Cooper no parece ser el mismo. El agente encuentra en el bolsillo de su traje negro la llave de la habitación 315 del Gran Hotel del Norte, situado en el pueblo que vio morir a Laura Palmer; por lo que todas las pistas parecen conducir de nuevo a Cooper a Twin Peaks, aunque el espectador aún esté perdido en el universo Lynch y falten piezas para resolver el rompecabezas.

El segundo Doppelgänger del agente Cooper es un personaje que no tiene absolutamente nada que ver con el agente original tanto en el plano físico como psicológico, por lo que podemos suponer que Bob está relacionado con él; al presentar un comportamiento digno de un psicópata más que de un agente del FBI. Este personaje sufre un accidente de tráfico debido a la perturbación de la huida de Cooper de la Logia Negra, puesto que él mismo puede observar su coche siniestrado a la vez que las cortinas rojas de la propia Logia. ¿Habrá escapado el verdadero Cooper para que éste segundo personaje sea encerrado en su lugar? Las respuestas en el universo Twin Peaks son muy relativas, así que por ahora es necesario sospechar más que dar por hecho en esta trama.

Reaparecen los personajes de Albert (Miguel Ferrer) y Gordon Cole (David Lynch), agentes del FBI a quienes se les ha asignado el caso del asesinato que se produce en el primer capítulo: el de Sam y Tracy a manos –o mejor dicho, a dientes- del ser antropomorfo que aparecía en la inquietante caja de cristal. De este modo existe una relación directa de las tramas, permitiendo seguir cierta continuidad que esperemos se resuelva en los siguientes episodios; a pesar de no abandonar la sensación de que las cosas han cambiado demasiado y nada puede volver a ser como antes. Se produce un pequeño respiro de tensión en el episodio cuando se transporta al espectador de nuevo a Twin Peaks para observar el rutinario trabajo de Hawk, Lucy y Andy dentro del departamento del Sheriff Truman. La trama a la que añade información Lady Leño es la que menor esfuerzo de comprensión nos incita por ahora, puesto que el agente Hawk carece de demasiadas piezas para resolver aquello que el leño de Margaret le provoca resolver: ¿qué puede ser aquello que tiene que ver con el legado de Hawk y el agente Cooper? Falta información que no permite resolver la trama, de modo que la paraliza momentáneamente.

Elementos foráneos como personajes sin construir o tramas que parecen tener un recorrido futuro se quedan en el aire en este episodio, como la incógnita de la identidad de dos hombres armados que colocan una bomba bajo el coche de Dougie, la aparición de una prostituta negra que le ayuda o quién era la mujer sin ojos que parecía querer ayudar a Cooper a escapar de la Logia. Debido a los llamados pensamientos ‘lynchianos’ es imposible conocer el siguiente paso de estos personajes y si tendrán repercusiones importantes dentro de las sub-tramas de la nueva temporada. Como aspecto formal novedoso dentro de la nueva temporada se observa el elemento musical al final de cada episodio emitido, haciendo saber al espectador que a pesar de haber distintas tramas y personajes en otros escenarios; al final siempre volverá al pequeño y misterioso pueblo de Twin Peaks porque todo lo que ocurre está relacionado con él. ¿Volveremos a ver a Laura Palmer?, ¿cuántos agente Cooper pueden coexistir en el mismo universo?, ¿enloqueceremos antes de saber las respuestas a todas estas incógnitas? El regreso de Twin Peaks no ha dejado indiferente a nadie, ni al mismísimo Gordon Cole (David Lynch).

Una review de Tatiana G

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s