Basada en la novela gráfica de Neil Gaiman, la nueva serie de la cadena Fox nos cuenta cómo Lucifer decide tomarse unas vacaciones en Los Angeles, porque… ¿por qué no?.
La Fox estrenó anoche Lucifer, un nuevo drama basado en la novela gráfica de Neil Gaiman, con un episodio piloto escrito por Tom Kapinos (Californication) y dirigido por Len Wiseman (Underworld) que superó los 7 millones de espectadores, con un rating de 2.4.
El actor británico Tom Ellis interpreta al carismático Lucifer Morningstar, que cansado de su vida como Señor del Infierno, decide rebelarse contra su padre y dejar su trono en el Inframundo para vivir entre mortales, a pesar de los intentos de su hermano Amenadiel (D.B. Woodside) por hacerle regresar al Infierno.
Y es que Lucifer es disfruta estando entre humanos, haciendo uso de su capacidad para infligirles dolor o persuadirles para que le cuenten sus más oscuros secretos.
Cuando una famosa cantante pop y antigua amiga de Lucifer muere a manos de un traficante, es la detective Chloe Decker (Lauren German) quien se encarga de investigar el caso. Actualmente divorciada y madre de una niña de 7 años, Chloe dejó la interpretación a un lado para seguir los pasos de su padre y convertirse en policía.
Pronto somos testigo de la buena química entre Tom Ellis y Lauren German en un primer episodio lleno de sarcasmos y por lo general entretenido, pero que por desgracia no nos cuenta nada nuevo, ya que parte de una idea tan poco original como es la de un hombre «excéntrico» no policía que ayuda en sus investigaciones a una detective aparentemente inmune a sus encantos, algo ya demasiado visto en televisión (Bones, Castle, Sleepy Hollow…).
Quizá una de las cosas que más me llamó la atención (y no precisamente para bien) fue lo mucho que se notaron que las escenas de Kevin Alejandro estaban metidas con calzador, ya que tras la salida de Nicholas González tuvieron que regrabar los planos en los que aparecía el personaje.
El resto del reparto lo completan Rachael Harris (Suits) que interpreta a la psicóloga Linda Martin, y Lesley-Ann Brandt (Spartacus), a quien tengo ganas de ver en acción, ya que apenas pudimos disfrutar de su personaje Mazikeen, amiga y confidente de Lucifer.


La novela gráfica no es de Gaiman. De todos modos la serie no me ha gustado mucho, hasta ahora muy simplona en los diálogos y como dice el redactor, es un tema muy trillado ya.
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