Sin sorpresas, tan solo dos semanas después del lanzamiento de su tercera temporada, Netflix ha confirmado una nueva renovación para la que sin duda se ha convertido en su comedia estrella de los últimos tiempos, Nobody Wants This (Nadie quiere esto).
La ficción protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody regresó el 22 de octubre, cosechando una audiencia de 29.4 millones de horas reproducidas, equivalentes a 6.2 millones de espectadores, cifras que subieron hasta los 34.3 millones de horas y los 7.2 millones de visualizaciones en su segunda semana, primera completa y última de la que tenemos datos ahora mismo. Son unos números algo inferiores a los de su segunda entrega (38.1M/8.6M), pero siguen siendo audiencias más que positivas. Además, la serie lleva cinco nominaciones a los Emmy y seis nominaciones a los Globos de oro, aunque sigue sin conquistar ningún galardón… de momento.
En su tercera temporada: volver a sentir la emoción de la primera vez. Tras apostar de nuevo por su relación al final de la temporada anterior, Joanne (Bell) y Noah (Brody) empiezan una nueva vida juntos en un nuevo hogar y con una relación que, por fin, parece estable, mientras disfrutan de todas esas ‘primeras veces’ que trae consigo construir un futuro en común. Sasha (Timothy Simons) y Esther (Jackie Tohn), quieran o no, vuelven al mundo de las citas y se enfrentan a la incomodidad —y también a la emoción inesperada— de conocer a alguien nuevo. Mientras tanto, por otro lado, Morgan (Justine Lupe) da un gran paso en su carrera y está a punto de convertirse en toda una figura mediática. Y Sasha y Morgan siguen dando vueltas a algo que ninguno de los dos se ha atrevido todavía a admitir.