REVIEW: Lessons in Chemistry (Miniserie).
Tras pasarse meses y meses en mi larga lista de lecturas pendientes, esta primavera por fin tuve el tiempo suficiente como para sumergirme en las páginas de un nuevo libro, Lessons in Chemistry, novela escrita por Bonnie Garmus y publicada en 2022 de la que solo había leído cosas buenas, novela que se convirtió en un must para mi cuando a principios de 2021 se anunció que Apple iba a adaptarla con Brie Larson dando vida a su protagonista. La novela me enamoró enseguida, la verdad es que es una auténtica maravilla; y las sensaciones que me han dejado los ocho episodios que forman la miniserie son incluso mejores. La adaptación logra rozar la perfección en casi todo su recorrido, profundizando y a la vez ampliando el mundo que examina la obra en la que se basa, y nuestra querida capitana (Marvel) como Elizabeth Zott es a la práctica una fusión de todas las cosas buenas que necesita este mundo. ¿Me ha encantado? Efectivamente.
Si echamos la vista un poquito para atrás, este ha sido un gran año en cuanto a adaptaciones literarias se refiere. Hace tiempo -años- que la industria televisiva se quedó sin demasiadas ideas, eso no es ningún secreto, y, desde entonces, una de sus grandes fuentes de contenido han sido los libros. También los de no ficción. Lo que empezó con las grandes sagas de fantasía ‘a la Juego de Tronos’ ha evolucionado tanto que raro es el mes en el que no tengamos más de dos y más de tres novelas dando el salto a la pequeña pantalla. 2023 nos ha regalado grandes estrenos en este campo, con Silo (Apple TV+) y Daisy Jones and the Six (Prime Video) como dos de las más destacadas. ‘Cocina con quimica’ tiene todo lo necesario para unirse a ellas. Estoy convencido que lo hará. La ficción arranca su emisión este viernes 13 de octubre con el lanzamiento de sus tres primeros episodios, seguidos de uno nuevo cada semana.

De mente empírica; lista, inteligente y brillante; racional y siempre fiel a su particular forma de ver la vida a través de sus vastos conocimientos en química, Elizabeth Zott vive en lucha constante contra un sistema patriarcal -tanto en el laboratorio como fuera de él- que, además de amargarle la existencia con los habituales ninguneos machistas e injusticias de todo tipo que por desgracia han sufrido las mujeres desde tiempos inmemoriales, sirve como el principal obstáculo entre ella y su gran sueño de convertirse en una científica de renombre. Elizabeth es tan válida y eficiente (o más) como cualquiera de los hombres que la rodea, pero estos la confunden constantemente con la secretaria o simplemente ignoran su presencia. Pero ella no se rinde. Nunca. Y si tiene que quedarse en el trabajo cuando todos los demás se han ido a sus casas para así poder desarrollar en paz sus investigaciones, lo hará. Al fin y al cabo, está prácticamente sola en el mundo, sin nada ni nadie a quien dedicarle su tiempo libre. Una vida dedicada a la ciencia. Pese a todo. Pero eso está a punto de cambiar.
Uno de esos hombres es Calvin Evans (Lewis Pullman). A diferencia de sus compatriotas, Calvin parece tener un poco de corazón y algo de empatía, pese a esos aires de arrogancia que desprende a raíz de su sobresaliente trabajo. Ya lo dicen, las apariencias engañan, y a veces lo hacen de la forma más inesperada. Lo que empezó tras un encuentro en el teatro acabó convirtiéndose en una preciosa historia de amor que cambiaría la vida de Elizabeth por completo. Eso es lo que exploran los primeros episodios de la serie, como ella y Calvin, la pareja que todos necesitábamos aunque no lo supiéramos; se conocieron, se enamoraron y se fueron a vivir juntos con Thirty-Six, el adorable perro que Elizabeth acababa de adoptar. De nada a todo. Empezaba a hacerse un hueco entre los señores rancios con los que compartía pasillos, laboratorios y probetas a la vez que disfrutaba del amor y la compañía de dos de los tres compañeros de viaje más importantes de su vida. A la otra lo conocemos años después.
Pero el oro no reluce para siempre. Cuando inevitablemente es despedida de su laboratorio, Elizabeth acaba aceptando un trabajo como presentadora en un programa de cocina de la televisión. Por si no había tenido bastante con la química, ahora le tocaba lidiar con otro entorno casi peor, la cocina. Sí, su status había mejorado sustancialmente y en vez de pedirle cafés constantemente ahora tenía a un chico que se los traía, pero el machismo continuaba siendo tendencia. Para su productor y gran valedor, Walter (Kevin Sussman), Elizabeth era la persona perfecta para liderar ‘Supper at Six’, pero, para el dueño de la cadena (Rainn Wilson), Elizabeth ‘no era lo suficientemente follable como para ser presentadora’. Qué señor más majo. Sin embrago, en esta historia la cocina y la química tienen mucho en común, y no solo detrás de las cámaras. Una vez más, nuestra protagonista decidió enfrentarse al patriarcado; y se propuso enseñar a una nación de amas de casa ignoradas -y a los hombres que de repente también la escuchaban- mucho más que recetas. Y aunque presentar un programa en el que te toca luchar constantemente contra todo tipo de obstáculos (creativos y personales) es algo muy complicado, Elizabeth lo logró. La pequeña Mad (Alice Halsey) pasaba más horas sola que acompañada de su madre, pero tampoco tenía más remedio que pagar ese precio. ¡Ah! Ella es la tercera, Madeline Evans Zott.

Al final, la historia de Elizabeth, una historia capaz de despertar una amplia lista de sentimientos a quien esté al otro lado de la pantalla, sirve como pretexto ideal para narrar una historia tan feminista como relevante, comenzando en los años cincuenta y terminando varias décadas después. Pero ojo, creo que estamos demasiado acostumbrados a ver como la muchas series que usan su trama y personajes para transmitir un mensaje importante acaban anteponiéndole demasiado a todo lo demás. En otras palabras, quieren ser tan relevantes que se olvidan de construir una buena historia. Este no es el caso. ‘Cocina con química’ está cargada de trascendencia, pero también es una serie genial; preciosa, con mucho humor y muchísimo corazón, capaz de hacer reír, llorar y emocionarse a cualquiera que decida darle una oportunidad. Eso es lo más importante. Tiene un mensaje importante y hace un gran trabajo a la hora de ponerlo sobre la mesa, pero sin Elizabeth y su vida tumultuosa nada sería lo mismo. Ella es el verdadero motor y casi que lo más importante de la serie… aunque pueda llegar a sonar un poco raro.
Y eso no es todo. En su parte final, Lee Eisenberg (Jury Duty) y su equipo también hacen dedican una buena parte de la narrativa a examinar las desigualdades sociales y raciales de la época a través del personaje de Harriet Sloan (Aja Naomi King), la vecina de enfrente y la mejor amiga de Elizabeth, una mujer de color que junto al resto de la comunidad local se encuentra en plena lucha contra un proyecto para a ampliar una autopista que de hacerse realidad haría un tremendo daño a la zona habitada por la gente de color. Esta trama es totalmente original ya que no aparece en el libro… y por desgracia no termina de funcionar. Antes he mencionado la adaptación de Daisy Jones and the Six estrenada en febrero por Prime Video. Pues bien, si la habéis visto recordaréis que la serie dedicada casi un episodio entero a Simone (Nabiyah Be), la mejor amiga de la protagonista. El resultado es más o menos igual de discutible.
Volviendo a lo positivo, ‘Cocina con química’ es otro ejemplo del buen momento que vive Apple si hablamos de las producciones originales de las grandes plataformas de streaming. Discutir que su contenido original está cada vez más por encima del de la competencia empieza a ser incluso innecesario. Y mucha atención a los próximos meses. Desde este viernes hasta finales de noviembre tenemos una cita semanal con Elizabeth. En el menú, una mezcla de comedia vengativa y drama en ocasiones más crudo de lo que desearíamos, adornada con muchos momentos tan tiernos como adorables, un bonito romance, alguna que otra situación surrealista y, sobre todo, una firme lucha contra el sexismo y la desigualdad que a día de hoy aún sigue siendo un problema insoportable para millones de mujeres de todo el mundo. Cooking with Brie.
NOTA DE LA MINISERIE: 8.5/10