‘SHANTARAM’: REVIEW

REVIEW: Shantaram – Temporada 1.

Otra plataforma que da estas semanas el pistoletazo de salida a su programación otoñal de series es Apple TV+. A punto de cumplir tres años de existencia, la plataforma propiedad de la multinacional de Cupertino arranca una nueva temporada plagada de novedades con el estreno de Shantaram, un drama basado en en el bestseller internacional de Gregory David Roberts con el que nos trasladaremos a la India de la década de los ochenta de la mano de Charlie Hunnam (Sons of Anarchy), el actor que da vida a Lin Ford, el protagonista de esta historia.

Co-creada, escrita y producida por Steve Lightfoot, creador de The Punisher (Netflix) y guionista de series como Narcos (Netflix) o Hannibal (NBC), la serie nos sumerge en las concurridas y caóticas calles de Bombay, una curiosa mezcla de criminales y delincuentes de poca monta, turistas europeos con los bolsillos llenos de dinero, buscavidas locales capaces de inventarse cualquier trabaja con tal de ganar unas monedas y, sobre todo, mucha miseria. Un contraste aún aplicable a muchísimas de las grandes ciudades de nuestra época. En medio, el mencionado Lin Ford (Hunnam), un fugitivo recién llegado de Australia que busca perderse entre la multitud con tal de escapar de su pasado. Solo en una ciudad desconocida, Lin intenta que los problemas de los que huye no le alcancen… aunque eso es aún más complicado de lo que pensaba.

Shantaram (Apple TV+).

Sus primeros días en Bombay son casi perfectos. Guapo, elegante y con un buen fajo de billetes debajo del colchón, Lin llega como uno de esos turistas de los que cualquiera querría ganarse su confianza. Al fin y al cabo, si en algo son buenos los habituales de las calles más frecuentadas de Bombay es en hacerse útiles para los recién llegados, ya sea como guías, intermediarios o lo que haga falta. Uno de ellos es Prabhu (Shubham Saraf), un joven con el que Lin empieza rápidamente a formar una bonita relación de amistad, aunque la primer gran fijación de nuestro protagonista es Karla (Antonia Desplat), una enigmática e intrigante mujer que parece tener negocios y conexiones en todos los rincones del lugar.

Tal y como suele ocurrir en estos casos, la vida perfecta se acaba en el momento menos pensado. Abandonado a su suerte y con los fantasmas del pasado cada vez más presentes en su cabeza, Lin no tiene más remedio que reinventarse, empezar de cero desde abajo del todo, por lo que empieza a trabajar como médico en los tugurios de la ciudad, compartiendo chabola con Prabhu y su gente. Poco a poco, la serie se va transformando en un drama de redención y segundas oportunidades, mezclando la nueva realidad de su protagonista con su cada vez más creciente conexión con el inframundo criminal de la ciudad. Sus pequeñas colaboraciones con Karla y compañía fueron solo el principio, un recordatorio de que por mucho que lo intente nunca podrá dejar del todo atrás su antigua vida.

Pero el gran cambio, el definitivo, aunque a Lin le cueste un tiempo ser consciente de ello, se produce con la llegada de Khader Khan (Alexander Siddig), alias Khaderbhai, un reputado jefe criminal tan admirado y temido por los ricos como respetado y adorado por los pobres. Khaderbhai es una de las grandes figuras de Bombay y enseguida se gana la confianza de Lin, abriéndole las puertas tanto de su casa como de sus negocios. La relación que se forma entre ambos es la más importante de la serie, no solo por sus implicaciones en la vida de Lin, sobre todo por sus repercusiones futuras. Probablemente ninguno de los dos hubiera imaginado durante su primera cena en un lujoso restaurante de la ciudad que la batalla de su futuro mentor contra la mafia rusa les acabaría llevando a enfrentarse juntos al destino en el corazón de las montañas afganas…

Shantaram (Apple TV+).

Curiosamente, si buscamos un poco por internet descubriremos que «Shantaram» significa ‘hombre de paz’. Ese es el nombre que le puso la madre de Prabhu a Lin al poco de conocerlo, un nombre que al final del día, en el fondo de todo, hace honor a esta especie de Jason Bourne, un camaleón de mil vidas del que realmente sabemos más bien poco al que Charlie Hunnam le da un carisma y una personalidad impecables. Pese a ser un especialista en meterse en todo tipo de problemas y que el caos le acabe atrapando allá donde vaya, Lin es una persona noble, de buen corazón, incluso arrepentido de sus actos pasados, que solo buscaba empezar de nuevo lo más lejos posible de sus pecados. Su transformación en los 12 episodios que forma la primera temporada de la serie es realmente interesante.

Dicho esto, creo que estamos delante de la original de Apple más larga hasta la fecha. No recuerda una temporada tan extensa ni siquiera en comedia, y la verdad es que contar su historia en un par de capítulos menos no habría sido mala idea. Últimamente es casi imposible encontrar un drama que no se acabe haciendo algo largo. Sin ser ni mucho menos una de las grandes apuestas de la plataforma, Shantaram tiene todos los elementos necesarios para que le demos una oportunidad. La ambientación está muy lograda y su puesta en escena es mucho más que correcta. Bajo la calidad habitual de Apple, la serie nos ofrece una combinación de drama y acción tan eficaz como el trabajo de Hunnam, el cual, además de protagonista, sirve como narrador de todo lo que transcurre en pantalla. Un buen trabajo por parte de todos los implicados que probablemente acabe mereciendo más repercusión de la que consiga. Lo de siempre.

NOTA DE LA TEMPORADA: 7.7/10

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