‘DOPESICK’: REVIEW

REVIEW: Dopesick – Temporada 1.

Curiosamente, la casualidad ha querido que la emisión de Dopesick haya coincidido con el auge de otra devastadora crisis en Estados Unidos relacionada con los opioides: la del fentanilo, un fuerte analgésico opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente que ya está causando estragos en varias regiones y ciudades del país americano. Su uso se enmarca en la llamada «epidemia» del consumo de heroína y de opiáceos en todo el país. Debido a sus grandes efectos, esta droga provoca un nivel de adicción mucho mayor que otras lo que supone otro problema añadido. Además, su bajo coste favorece esta expansión que ha ido sufriendo el último lustro. Por poco más de tres euros se puede obtener una dosis. Solo en 2020 (EEUU) se calcula que murieron de sobredosis relacionada de alguna forma con esta droga unas 100.000 personas, un 30% más que en 2019. Ya hace unos cuantos años que los medios del mundo entero, también en nuestro país, se están haciendo eco de lo que empieza a considerarse como una verdadera pandemia. En cualquier periódico o medio digital podréis leer sobre ella.

La epidemia que examina Dopesick es perfectamente comparable con la relatada en estas primeras líneas del artículo. Lógicamente, cada una tiene sus particularidades, además de sus diferencias, pero, a grandes rasgos, hablamos del mismo tema: la historia de como un medicamento para tratar el dolor acabó generando una crisis casi imparable, dejando una tremenda lista de de muertos a su paso, y arruinando las vidas de miles de personas y familias.

First Bottle
Dopesick – Photo by: Antony Platt/Hulu,.

Basada en el libro homónimo de la periodista americana Beth Macy y titulada aquí como «Dopesick: Historia de una adicción», esta miniserie de ocho episodios explora a través de varias épocas y múltiples personajes cómo la codicia y la falta de cualquier tipo de ética o moral de la compañía farmacéutica Purdue Pharma desencadenó la peor epidemia de drogas en la historia de Estados Unidos. Dopesick cuenta la espeluznante historia del OxyContin, examinando como este potente analgésico cambió para siempre no solo las vidas de los miles y miles de pacientes -muchos de ellos simples trabajadores u obreros- a los que fue recetado para aliviar el dolor de turno, sino también las de facultativos que lo administraban, los comerciales de ventas que a base de engaños y manipulaciones varias prácticamente les obligaban a dársela a los enfermos que acudían a sus consultas, e incluso las de los ejecutivos que los amenazaban con querellas o sabotajes si se negaban. Pero eso es solo la punta del iceberg. La serie transporta a los espectadores al epicentro de la lucha contra la adicción a los opioides que se libra en Estados Unidos, pasando desde las salas de juntas de la mencionada farmacéutica o los despachos de la FDA -la agencia reguladora, entre otras muchas cosas, de los medicamentos en EEUU- hasta una castigada comunidad minera de Virginia, las oficinas de la DEA, o los edificios gubernamentales en las que durante años se luchó de forma incansable para tumbar los lucrativos negocios de Purdue y llevar a sus dueños antes la justicia.

No confundirse. Es cierto que Dopesick está dramatizada en algunos aspectos de cara a su adaptación televisiva, pero gran parte de lo que cuenta es totalmente verídico. Beth Macy, responsable de la obra en la que se inspira y productora de la miniserie, describe su libro como «totalmente precisa» mientras que Danny Strong, su máximo responsable, ha señalado en repetidas ocasiones que uno de sus grandes objetivos era mantenerse siempre fiel a la realidad. Múltiples personajes, entre ellos Richard Sackler (Michael Stuhlbarg) o su padre, Raymond (Lawrence Arancio), los dos grandes dirigentes de Purdue, son totalmente reales, aunque otros, como el Dr. Samuel Finnix (Michael Keaton) son, según ha contado la propia Macy, «una combinación de varias personas reales». Tecnicismos aparte, creo que es muy importante tener en mente que lo que la serie nos muestra ocurrió de verdad, no solo para darle la importancia necesaria a la hora de valorar lo que nos muestra, también para darnos cuenta de la magnífica producción que tenemos en pantalla. Desconozco si adaptar una historia de este estilo es muy fácil o difícil, pero lo que si sé es que convertirla en algo tan interesante y entretenido es una labor más bien compleja.

First Bottle
Dopesick – Photo by: Antony Platt/Hulu,.

Aunque su historia es interesante y en ocasiones casi tan adictiva como la maldita droga en la que se centra, el verdadero motor de Dopesick son sus personajes, algo que en gran parte es gracias a las magníficas actuaciones de todos los miembros de su elenco. Desde el mencionado Dr. Samuel Finnix; el médico de Finch Creek, la pequeña localidad (ficticia) de Virginia que la serie utiliza para introducirnos a la pesadilla del OxyContin, hasta la pobre Betsy Mallum (Kaitlyn Dever); una joven minera, residente de dicha localidad, cuya experiencia nos sirve para examinar de principio a fin el infierno que supone ser adicto a cualquier droga y como esta es capaz de arruinar en un abrir y cerrar de ojos las vidas de toda una familia, pasando por la agente de la DEA Bridget Meyer (Rosario Dawson); una mujer que luchó durante años de forma incansable, sacrificando incluso su vida personal, para derrocar a los responsables de la epidemia, y la icónica pareja formada por Rick Mountcastle (Peter Sarsgaard) y Randy Ramseyer (John Hoogenakker), los fiscales que decidieron poner en juego sus carreras en su batalla contra los altos mandos de Purdue Pharma. Tras años de investigaciones y callejones sin salida, su base estaba clara: sabían que la farmacéutica era consciente en su momento de los problemas de adicción que generaba el OxyContin, pero, aún así, decidieron engañar al país con falsas indicaciones y estudios manipulados sobre su peligrosidad. Solo les quedaba lo más complicado, demostrarlo. Tampoco quiero olvidarme de Billy Cutler (Will Poulter), un joven comercial de la compañía que se dio cuenta demasiado tarde del daño que estaba causando el producto que tan convencido había vendido durante años.

Ellos, y el amplio elenco de secundarios que los acompaña, son una de las grandes claves del éxito de una miniserie tan ambiciosa como consciente en todo momento de la relevancia de la trama que tiene entre manos. Danny Strong, su creador, ha hecho un trabajo impecable. En todos los sentidos. Personalmente, de primeras, no las tenía todas conmigo. Pese al enorme pedigree del proyecto. Pero nada, no hace falta ni terminar el primer episodio para darte cuenta de que estás delante de una de las miniseries del año. La mejor original de Hulu en tiempo. Dopesick es una serie muy disfrutable, aunque también es una herramienta perfecta para que nos demos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. Ponerle caras a una desgracia siempre es fundamental para concienciar a la gente de su verdadera magnitud, y eso es aún más importante que hacer una buena serie. En este caso, creo que podemos decir que ambos objetivos se han cumplido con creces.

Los dos primeros episodios de la serie estarán disponibles este viernes 12 de noviembre en Disney+. Desde esa fecha, se emitirá uno nuevo cada semana.

NOTA DE LA TEMPORADA: 8.7/10

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