‘DEAD TO ME’ : REVIEW

REVIEW : Dead To Me – Temporada 1.

Christina Applegate y Linda Cardellini son las protagonistas de Dead To Me, la nueva serie de Netflix cuya primera temporada estará disponible este viernes 3 de mayo. Descrita como una comedia oscura, su trama sigue la relación entre Jen y Judy, dos mujeres semi-perdidas en la vida que en ningún momento esperaban que su repentina e intensa amistad podría acabar destruyendo lo poco que quedaba intacto de sus respectivas realidades. Salvando las distancias, sobretodo en cuanto a la historia que explora sus diez capítulos, podríamos catalogarla como la versión televisiva de A Simple Favor, la película protagonizada por Blake Lively y Anna Kendrick. Hay muchas similitudes entre ambas y eso, a priori, es una de las grandes atracciones de la serie. Desde su primer encuentro, los personajes de Applegate y Cardellini, magníficas ambas a la hora de interpretarlos, consiguen construir un atrayente mundo propio en el que drama y humor se combinan a la perfección con una larga lista de momentos surrealistas y una enrevesada trama cada vez más agónica y complicada. Liz Feldman (2 Broke Girls) sirve como creadora de la misma, mientras que James Marsden (Westworld) y Edward Asner (Up) figuran como algunos de sus secundarios más destacados.

Dead To Me (Netflix).

Jen (Applegate) es una madre de familia, comercial en el sector inmobiliario, a la que conocemos poco después de la muerte de su marido Ted, el cual fue víctima de un atropello con fuga. Su principal obsesión es la de resolver el caso y descubrir quien fue la persona que arruinó su felicidad. Por su parte, Judy (Cardellini), una chica de espíritu libre quien dedica sus días al arte, vive intentando lidiar de la mejor forma posible con la repentina muerte de su prometido Steve (Marsden). Este falleció recientemente a raíz de un fallo cardíaco. Pese a ser de dos mundos distintos y apenas tener nada en común, el dolor las une hasta el punto en el que acaban siendo casi inseparables. Lo que empieza como una relación de largas charlas telefónicas mientras cada una ve desde su cama la serie The Facts of Life, se acaba convirtiendo en una dependencia mutua de inesperadas consecuencias. La serie utiliza muy bien el paso de los episodios para ir desarrollando tanto a sus protagonistas y sus respectivas dinámicas como su parte más serializada. A su vez, Dead To Me también sirve como una exploración más que correcta de como cada persona elige afrontar la pérdida de un ser querido y de las distintas etapas que experimentamos a la hora de superar un  hecho tan devastador. Al fin y al cabo, Jen y Judy son dos mujeres altamente dañadas que se encuentran solas en el mundo. Eso siempre ha dado para mucho. También es cierto que, durante su transcurso, la serie deja la sensación de que igual hubiera sido mejor con una duración un poco más corta. Diez capítulos de media hora cada uno se le acaban haciendo largos, algo con lo que Netflix parece que aún no ha logrado lidiar de una forma acertada. Nada nuevo.

Las brillantes actuaciones de su pareja protagonista y una trama llena de giros, sorpresas y revelaciones que en ningún momento tiene miedo de mezclar todo tipo de géneros son, probablemente, las dos cosas más se puede destacar de la serie. No me parecería ninguna locura ver a alguna de ellas haciéndose un hueco en las listas de nominados a los próximos grandes premios. Una vez más, una serie de Netflix sirve para que veamos uno de los mejores trabajos de dos grandes actrices. Dead To Me no pasará a la historia, pero si que cierra su primera temporada, la cual he podido ver completa, como un producto entretenido por el que vale la pena gastar cinco horas de nuestro tiempo. Para mi, el resultado es satisfactorio. Totalmente recomendable.

Si tiene éxito, parece que habrá segunda temporada.

NOTA DE LA TEMPORADA : 7/10

MVP : Linda Cardellini (Judy).

MEJOR CAPÍTULO : I’ve Gotta Get Away (1.05).

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