“GOT 7×07 : WINTER IS HERE”

REVIEW : Game Of Thrones 7×07 – The Dragon and The Wolf. 

El invierno ha llegado. Tras años y años escuchando y leyendo la ya mítica frase, la cual sirve además como emblema de la casa Stark, por fin hemos presenciado su llegada. El problema es que el invierno no viene sólo. Este llega en el momento en el que el cada vez más temible ejército de la noche ha cruzado por fin el muro. Tal y como esperábamos desde hace tiempo, esta ha sido la escena elegida para cerrar la penúltima temporada de la serie aunque, como es habitual en series de esta magnitud, una cosa es imaginarlo y otra presenciarlo. ¡Menudos últimos minutos más espectaculares! Como es habitual en los cierres de temporada de la serie, la acción se ha repartido entre todos los frentes abiertos, aunque, en esta ocasión el norte ha sido el gran protagonista. La puesta en escena de Viserion ha sido sencillamente bestial. Cabalgado por el Rey de la Noche, su fuego logra derribar el muro ante las miradas desesperadas de Tormund (Kristofer Hivju) y  Beric Dondarrion (Richard Dormer). Por fin, tras una larguísima espera, ya tenemos el enemigo en casa. ¿Será Winterfell su primera parada?

El capítulo, escrito por David Benioff y D.B. Weiss tal y como suele ocurrir en los cierres de temporada, con un habitual de la serie como es Jeremy Podeswa en la dirección, arranca con una de las escenas más esperadas del mismo : la reunión entre todas las partes protagonistas del juego de tronos. La verdad es que ver juntos por primera vez a la gran mayoría de los miembros del elenco de la serie ha sido un auténtico regalo. En su versión propia del Concilio de Elrond (si, sigo una semana más con las comparaciones con The Lord Of The Rings) no sólo nos encontramos con una larga lista de esperados reencuentros. Muchos personajes aún no se conocían entre ellos. Como mucho habían escuchado hablar del que ahora tenían enfrente o, como Jon y Cersei, sólo habían coincidido de forma testimonial. El momento del que tanto se había especulado por fin había llegado. Tyrion Lannister (Peter Dinklage), Jon Snow (Kit Harrington), Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) y compañía en un lado. Cersei Lannister (Lena Headey), Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau), Euron Greyjoy (Pilou Asbæk) y el resto en el otro. Había que convencer a Cersei de que se dejará de guerras y diera una tregua para que todos los humanos pudieran hacer frente al gran enemigo común : el rey de la noche y su ejército. Pese a que la presencia del caminante capturado por Sandor Clegane (Rory McCann) y compañía hizo el efecto esperado (la cara de Cersei era un poema), la cabezonería, el odio y el orgullo de ambas partes no permitieron que se alcanzara un acuerdo. Jon fue el principal culpable, ya que no quiso renunciar a su juramento de fidelidad a Dany. En este momento entra en escena la última esperanza, Tyrion. Jugándose la vida, este decide ir a hablar con su hermana.

El reencuentro íntimo entre ambos, además de ser una de las mejores escenas del capítulo, sirve como la enésima demostración de que Lena Headey merece un Emmy de forma inminente. Ambas partes vuelven a salir y, por sorpresa, Cersei se compromete a unirse a la lucha…o eso nos hizo creer durante medio episodio. Al final resulta que todo era otra mentira. Inconsciente del peligro que supone el ejército de la noche, Cersei tiene como idea que los monstruos se maten entre ellos. Ni siquiera la huida de Euron era real. Una vez más, Cersei se habrá salido con la suya, pero el precio a pagar es el de quedarse sola de verdad. Ni Jaime, su fiel amante y hermano es capaz de seguir aguantándola y decide, en uno de los movimientos que más aplaudo de la temporada, abandonarla para unirse a los que van a combatir en el norte. Mientras que Cersei sigue sin aprender de los errores, Jaime ha conseguido abrir, por fin, los ojos. Durante la temporada se ha ido cociendo a fuego lento esta separación y la finale ha sido el mejor momento para hacerla efectiva.

Hablando de Jaime, durante los primeros minutos del episodio, vimos como, mientras presenciaban la llegada de los Dothraki y los Unsullied a sus tierraseste y Bronn mantenían una interesante charla sobre la importancia del órgano sexual masculino. Bronn tenía la teoría que sin pene la vida deja de tener sentido, aún siendo un soldado, ya que por mucho que lograras hacer fortuna o cualquier otra cosa, nunca ibas a tener una familia en la que gastarla. Posteriormente, la serie se encarga de demostrar que no siempre es así ya que, curiosamente, el hecho de no tener pene fue el factor decisivo para que Theon pudiera volver a luchar por su familia. Tras una emotiva charla con Jon, este decide que ya es hora de dejar de ser un cobarde. Es el momento de dar la cara e ir a rescatar a Yara (Gemma Whelan). Su único obstáculo es su reputación. Nadie le toma en cosideración, por lo que tiene que pelear para ser escuchado. Cuando nos temíamos lo peor, un Theon lleno de sangre consigue ganar a su oponente, gracias a que este intentó tumbarlo propinándole una patada en sus partes nobles, partes de las que, como ya sabemos todos, Theon carece. ¿Su misión a partir de ahora? Interceptar a su tío Euron y devolverle la lealtad a su hermana, la única que intentó ayudarlo cuando este era preso de Ramsay Bolton (Iwan Rheon).

Si pensamos un poco en como han quedado las cosas, es fácil darse cuenta de que lo que  consiga Theon es mucho más importante de lo que parece. Cersei se ha quedado totalmente sola y su única baza para seguir fuerte es que Euron consiga llegar a Essos, lugar en el que tiene que reclutar a los mercenarios conocidos como The Golden Company para que se unan a la causa de los Lannister. Este plan se puede ver truncado si Theon consigue interceptarlo. Conociendo los antecedentes de la serie, no parece demasiado osado pensar que su encuentro acabará con uno de los dos muerto, por lo que si Theon consigue redimirse y liberar de verdad a su tía, lo más probable es que, por el camino, desbarate la jugada maestra de Cersei. ¿Derrotarán a Euron y veremos como The Golden Company se une a los Greyjoy en la lucha contra los muertos o volverán a ganar los malos y nos tocará ver como Euron regresa a King’s Landing con un nuevo ejército y dos rivales menos?

Las hermanas Stark fueron, sin duda, las grandes ausentes a la anteriormente esmentada reunión. Ellas tenían su propio problema con el que lidiar, un problema llamado Littlefinger (Aidan Gillen). Llevábamos toda la temporada viendo como este, agazapado entre las sombras como siempre, intentaba poner en contra a Sansa (Sophie Turner) y Arya (Maisie Williams), pero nunca hubiéramos pensado que el plan le fuera a salir tan y tan mal. Acostumbrado a salirse con sus manipulaciones, Petyr Baelish fue por fin desenmascarado, en otra escena épica y llena de tensión. Por primera vez alguien ha sido más listo y lo ha terminado pagado con su vida. Winterfell sale más fortalecida que nunca, aunque, quizás, otro problema aún más grande está por llegar (no hablo de los caminantes).

“When the snows fall and the white winds blow, the lone wolf dies but the pack survives.”

El regreso de Sam (John Bradley) sacó a la luz, de forma definitiva, la teoría con la que la serie llevaba jugando toda la temporada. Bran le cuenta que sabe a ciencia cierta que Jon no es hijo de Ned Stark, sino que sus padres son su tía Lyanna (Aisling Franciosi) y Rhaegar Targaryen (Wilf Scolding), algo que lo convierte en Jon Sand, apellido que se da a todos los bastardos nacidos en Dorne. Por suerte, Sam le corrige. Recordamos que Gilly (Hannah Murray) le habló de las notas privadas de Maynard. Estas notas hablaban de una ceremonia secreta, ceremonia que convierte a Jon en hijo legítimo de Rhaegar, en heredero principal al trono, en sobrino de Daenerys y en Aegor Targaryen. La revelación no podía llegar en peor momento ya que, mientras nos es narrada, vemos como Jon y Dany tienen su primer encuentro sexual en el barco que los está llevando al norte. ¿Cuál es la preocupación de Tyrion?

En resumen, Game Of Thrones cierra una emocionante temporada, la cual ha estado marcada por las grandes batallas que nos ha proporcionado la misma y, sobretodo, por la aceleración de los acontecimientos de los que vamos siendo testigos. Como suele pasar en muchos productos serializados, quizás es cierto que los productores se hayan perdido un poco usando estos siete capítulos como preparación de la temporada final, aunque creo que el resultado de los mismos es bastante positivo en términos generales. La serie sigue evolucionando y con eso nos tenemos que quedar. Por delante tenemos una larguísima espera ya que lo más probable es que no volvamos a tener Game Of Thrones hasta, como mínimo, finales del próximo año. Sólo nos queda esperar y confiar en que este tiempo se use para traernos una temporada final que acabe de encumbrar la serie como lo que es, una de las mejores producciones de los últimos tiempos.

Este ha sido el episodio más visto de la serie hasta la fecha, una marca que de bien seguro veremos superada en el futuro. ¿Hasta dónde llegarán los números de Game Of Thrones?

NOTA DEL CAPÍTULO : 9.5/10

MVP : Cersei Lannister (Lena Headey)

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