EN LA CUERDA FLOJA – OUTLANDER REVIEW 2X06

Las cosas van poniéndose calentitas en Outlander a medida que avanza la temporada y esta semana ya ha explotado todo, tal y como llevábamos un par de capítulos esperando. ¿Nos adentramos en Versalles de nuevo?

El capítulo empieza bastante tranquilito, con Jamie y Claire preparando las pócimas que harán creer a todos que los hombres del conde tienen enfermedades contagiosas de la vida y por las que habrá que destruir el cargamento, como pasó en la premier. Lo malo es que esta vez Saint Germain está rapidito y esconde a los enfermos antes de que nadie los vea, así pues, la responsabilidad de llevar el vino a buen puerto recae en él mismo y en Jamie. No queda otra, pues, que organizar un robo y hacer que el palurdo de Carlos Estuardo pierda toda oportunidad de llevar ese negocio a buen puerto y, de paso, de caerle en gracia a cualquier inversor francés. Y es que claro, yo tampoco invertiría mis dineros en un aspirante a un trono ocupado por otro trasero que va por ahí perdiendo cargamentos a manos de unos asaltantes cualesquiera. Además, nuestro pelirrojo es muy inteligente, y para que nadie sospeche de él, orquesta una especie de salvamento por su parte de la vida del conde. ¿Quién puede sospechar de ti si vas por ahí recibiendo leñazos en la cabeza por salvarle el pellejo a tu peor enemigo?

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Otro momento reseñable y al que hubiese deseado que dedicasen mucho más tiempo, es aquel en el que el bueno de Murtagh se entera de dónde viene Claire en realidad. Jamie decide que, por el bien de su relación, tiene que contárselo, y va derechito a decirle “mi mujer es una bruja que viaja por el tiempo”. Al principio, nuestro rudo soldado le mira con una cara de: “pero cuánta hierba te has fumado últimamente, muchacho” y después le da un puñetazo en toda su cara para recordarle que, desde un principio, podía haber confiado en él. Después tiene una conversación con Claire sobre el futuro en la que intenta encajar las cosas dentro de su esquema mental, pero cuando se da cuenta de que es imposible saber exactamente qué es lo que va a pasarle a él y a los suyos, se da cuenta de la pesada carga que tiene la enfermera sobre sus hombros. Me encanta este personaje. Es un bestia, pero tiene unos ramalazos de sensibilidad sincera que siempre alucinan y sorprenden.

No puedo negar que echaba de menos un capítulo más centrado en Claire y Jamie, en su matrimonio, sus conversaciones y sus planes. Los otros capítulos han estado demasiado enfocados a presentarnos el entorno con el que se iba a jugar posteriormente, tan distinto a todo lo que conocíamos hasta ahora. Teníamos también nuevos personajes, nuevos conceptos… en fin, que la parejita estaba un poco olvidada y, entre el final de la anterior y este episodio, hemos vuelto a tener la oportunidad de ver latir un nuevo conflicto. Personalmente, ya me imaginaba que la promesa de Jamie a Claire se tenía que romper de una manera u otra. Lo que no me imaginé es que lo haría tan a la ligera, o por lo menos eso parece. El escocés podría haber defendido a Fergus de la rata infame de Black Jack sin necesidad de lanzarlo a tomar por saco de un golpe. Vamos, digo yo. Pero claro, es mucho más fácil dejarnos llevar por la ira, ¿no? Vale, sí, tiene un trauma con semejante engendro y eso lo entiendo, pero le has prometido al amor de tu vida, a tu aliada, a la persona con la que tienes un vínculo más fuerte en este mundo que vas a dejarle vivir un año más por ella. Y si lo prometes, lo cumples. De lo contrario, no lo hagas.

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El final es desgarrador. Muy bien actuado por parte de Caitriona, que siempre ha hecho genial su papel, pero en esta ocasión se come el centro de la escena, que es la pelea de espadas. Os juro que me daba igual lo que pasase ante la cara de sufrimiento de Claire y, especialmente, cuando ha empezado a caer al suelo a cámara lenta. Se estaba muriendo por dentro, a mi entender, no solo porque estaba a punto de perder a uno de sus dos amores delante de sus ojos, sino porque se estaba sintiendo traicionada por la persona que más quiere en el mundo e, igualmente, lo estaba presenciando. Supongo que todos os podéis imaginar que va a perder al peque de pura angustia y eso tampoco es sencillo de perdonar. Estoy empezando a considerar que esos dos se están haciendo demasiado daño como para poderlo solucionar de un modo sencillo. Primero ella le prohíbe que se vengue del tío que le ha violado, sodomizado y no quiero saber cuántas cosas más, además de ser un ser repugnante que no se merece estar sobre la faz de la Tierra y, como él no puede controlarse, ella pierde a su niño. Duro, ¿verdad? No sé si es algo que Jamie vaya a poderse perdonar tan rápido tampoco. Estaba como loco con su hijo nonato, la noche anterior estaban sintiendo sus pataditas y todo. La cara de él cuando ve a su mujer sufriendo en el suelo es un poema, y después cómo la hunde, hecho un mar de culpabilidad, es también impresionante. Gran actuación de Sam, igualmente. Hay que decir que la cámara lenta siempre ayuda a aportar dramatismo, pero en este caso a mi me han matado las caras, los gestos, el dolor que se refleja en ambos. Veremos cómo se soluciona esta situación la semana que viene, pero Outlander seguirá siendo siempre experta de finales que quitan el aliento.

Cuestiones de vital importancia que merecen respuesta: ¿Por qué Murtagh se fía así como así de que Claire es una viajera del tiempo? No es algo tan facilito de creer. ¿Por qué Jamie cae tan fácilmente ante las provocaciones del imbécil de Randall? ¿Por qué me da a mí que el conde tiene mucho más que decir todavía? ¿De dónde sacará el poca cosa del Bonnie Prince el dinero que necesita? ¿Por qué Fergus cada vez cae mejor?

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