«RECUERDOS DEL PASADO» (OUTLANDER REVIEW 2×05)

Las cosas van poniéndose cada vez más serias a medida que avanza la temporada en Outlander y la mayoría nos estamos comiendo las uñas de los nervios. Peligros nuevos y antiguos conocidos acechan a los Fraser, que la verdad, si ponen un circo, les crecen los enanos.

En este capítulo han sucedido bastantes cosas dignas de mención, entre ellas la forzosa alianza de Jamie con el Count Saint Germain por culpa del petardo del príncipe Carlos. Porque sí, amigos y amigas, nuestro querido conde, a cambio de hacer un negocio jugoso, va a darle un pastizal al Bonnie Prince para su guerra. Por suerte, el muy tonto del saco (o de la peluca) confía en nuestro protagonista y solo en él para que ese negocio llegue a buen puerto… y ya sabemos que el pelirrojo no esta muy por la labor de tal cosa. Al contrario, la reunión se salda con una evaluación muy poco cordial de a ver quien la tiene más grande (en sentido figurado) amenazándose mutuamente de un modo sibilino, donde Jamie es, en mi opinión, demasiado pasional y el conde más frío que un glacial. ¿La mezcla? Una genialidad.

reunion

Y es que al pobrecito nuestro se le abren frentes por todas partes. Por si no tuviese bastante con la serpiente francesa, también se le aparece la inglesa. Black Jack ha vuelto y sigue estando tan loco como siempre… o quizá más. En un encuentro furtivo con Claire se maravilla de lo caprichoso que es el destino al volverlos a juntar tan lejos de Escocia. El tío se lo toma como algo sobrenatural, casi místico. La cara de fanático que pone mientras habla, su gesto… ¡Madre mia! Tobias Menzies sigue siendo el mejor actor de esta serie con diferencia. En el momento en el que ha aparecido Randall entre la gente, he gritado. Y eso que ya me lo esperaba cuando la tonta pavisosa con nombre de crepe le dice a Claire que había un hombre observándolas, cautivado por ella. Pero su presencia sigue horripilándome y fascinándome a partes iguales. Es un malo magnético y terrible. Cuando está en pantalla, aunque no sea él el protagonista absoluto de lo que sucede, no puedes evitar seguirle con la mirada porque temes que se esté preparando para atacar y asestar el golpe mortal. Aunque, en esta ocasión, es Jamie quien hace algo inesperado, retándole a un duelo que él acepta. Y claro, no es algo que Claire vaya a permitir.

Como ella bien le recuerda, le debe una vida. O dos. Le ha salvado dos veces y, claro, si Jamie consigue su objetivo y se carga a Randall, Frank no nacerá. No es algo que la enfermera acepte como una opción posible, así que le obliga a su marido a pagar su deuda para con ella como último recurso para evitar el duelo dichoso, al menos durante un año, apoyándose en todo ese tema del honor y la fidelidad que él tanto respeta. En verdad, creo que no sabe muy bien lo que ha hecho. No sé si él va a perdonarle de un modo tan sencillo esa imposición. Pensad por un segundo cómo tiene que sentirse Jamie cuando es su propia esposa la que le impide cargarse al tipo con el que lleva soñando meses y meses de pesadillas y que le hizo dudar de sí mismo, de su mente y de su cuerpo. A mi me da muchísima lastima. Es el que más está perdiendo en todo esto. Está allí para evitar una guerra que, hasta ese momento, están manejando otros más que él, viviendo una vida que no le gusta, acomplejado por culpa de una violación y con un solo objetivo en mente: cargarse al desgraciado que le hizo eso, pero resulta que no puede porque es el antepasado del otro marido de su mujer. ¡Venga, no me fastidies! Frank me gustará mucho, pero el drama de este hombre es real. ¡Que alguien lo libere!

descarga (1)

Y hablando de dramas, la pobre Mary Hawkings tiene uno en ciernes, puesto que, una vez los desgraciados esos la dejaron en ese estado, la chica ya no parece apta para casarse con su antiguo prometido y ahora parece que es libre para correr a los brazos de Alex Randall, su amor. Lo que pasa que éste está enfermo, sin trabajo y hecho un cristo y Claire, que es más lista que el hambre, se apresura a hacerle ver que ese matrimonio no es beneficioso para la muchacha, ya que, de nuevo, parece creer que si Mary se casa con Alex y no con Jack Randall, Frank no nacerá. Sinceramente, creo que Mary va a casarse con Alex igualmente, pero que él se va a morir en seguida y entonces el otro bestia, quizá porque ella se quede embarazada, asuma la responsabilidad. Realmente parece tener un cariño genuino hacia su hermano, por lo que le veo capaz de ese gesto que puede considerarse altruista. No obstante, solo el tiempo lo dirá… así que la próxima semana nos enteraremos de mucho más, porque esto parece haber cogido carrerilla y es muy posible que, al igual que el año pasado, caigamos por un precipicio durante varios capítulos posteriores.

Cuestiones de vital importancia que merecen respuesta: ¿Por qué me he sentido TAN bien cuando el rey se pone a humillar a Randall? ¿Por qué siempre me parece que el monarca se siente atraído por Claire? ¿Por qué dan tanta penita Alex y Mary? ¿Por qué ya me he imaginado todas las muertes horribles posibles para el conde?

1 comentario

  1. Empecé la primera temporada en Enero y me dejó entusiasmado. La verdad es que el contexto histórico está muy bien ambientado y el reparto es excelente. Personalmente, me sorprende el papel de Frank/Jack Randall. Es increíble cómo puede encarnar a dos personajes tan distintos y al mismo tiempo similares.
    Lo que no me termina de gustar, es mostrar en el capítulo uno el resultado final de la trama que engloba la segunda temporada. Si ya sabes que no lograrán detener al príncipe Estuardo y que Jamie no matará a Randall porque Frank sigue vivo cuando Claire regresa a su tiempo, ¿qué sentido tiene?
    Un abrazo.

    Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.