BIPOLARIDAD CONFESA – CASTLE REVIEW 8X08

Y con esto y un bizcocho, llegamos al último capítulo de 2015 de la temporada 8 de Castle y, por un lado, me siento aliviadísima, pero por otro, tenía la esperanza de que alguien arreglase este desaguisado en el que han convertido nuestra serie. Y no, no ha pasado.

El episodio no está mal, vistos los especímenes de basurero que hemos tenido que aguantar desde septiembre (sí, Barry, estoy hablando de ti). Incluso contenía unos cuantos momentos graciosos, como por ejemplo, las llamadas entre el Caskett mientras se hackean entre sí con ayuda de sus amigos. Son lo más eróticofestivo que hemos escuchado en toda la temporada y, curiosamente, funcionan muy bien en ese momento. Ya lo dije el otro día, pero me encanta cuando se cazan mutuamente metiendo la pata. Sus caras y sus expresiones son la mar de cómicas y le aportan a la serie cierta continuidad, porque esta pareja nunca ha sido perfecta y sus problemitas de comunicación son legen (espera un momento) darios.

Hayley 8x08

Eso sí, por mucho que les cueste hablar entre ellos, la cuestión era que siempre terminaban por entenderse y yo estaba deseando a que eso ocurriese en esta ocasión de una bendita vez. Claro que, señoras y señores, no podemos olvidarnos que en este partido los MilMar son baja definitiva y estamos jugando con suplentes, así que pasa lo que pasa: Castle le pone los puntos sobre las íes a Kate, ella ve que no puede tirar más de la cuerda porque se le va a romper, y entonces oh sí cariño mío perdona. Y él cede. Y yo vomito. Y no arcoíris precisamente.

Vamos a ver, ¿en qué cabeza cabe que, en una pareja que se quiere, el marido tenga que hackear el ordenador de su mujer para averiguar cualquier cosa? (No, Alexi, tu baja la mano, que ya te llamarán de TVLine para que cuentes tu versión). Si te ves forzado a hacerlo es porque ya hay una desconfianza tal que la relación está hecha una desgracia. Bueno, y no sé vosotros, pero yo si mi querida esposa me revienta todo el sistema informático de mi trabajo, me mosquearía bastante. Sobre todo si soy un detective privado y esas cosas. Así que ahí va Castle al Precinct con su cara de los cabreos especiales a decirle a Beckett que es una adicta a victimizar. Que es muy fuerte que nunca le incluya en nada. Que de qué va. Si pretendíais que llorase aquí, lo siento, misión fallida. De hecho me he levantado y he gritado: ¡POR FIN! Me ha faltado correr en círculos.

Beckett 8x08

Me podría haber ahorrado la alegría, porque el genio le dura lo que siempre: un whisky y cuatro palabritas de su amor. Pero, en esta ocasión, las explicaciones son especialmente ridículas. “Sí, Rick, tenías razón. Podíamos haber fingido la separación, seguir juntos y haber colaborado para resolver cuanto antes esta estupidez en la que me he metido”. Bonita, ¿y a ti no se te había ocurrido ese “genial” plan antes? Por favor, que la degraden, porque hasta Esposito se merece estar por encima de ella. Esta Beckett que se han sacado de la manga no solo tiene la bipolaridad en la décima escala de Richter, sino que encima es una egoísta y un poco flipadita. Dice que no quería hacerle daño, que nunca quiso eso. Claro, le dejas, no le das ninguna explicación y el chico se lo va a tomar a bien, lo más normal del mundo. No llega arrepentida, no llega hecha polvo, no llega pensando siquiera que él pueda mandarla a tomar por saco, tal y como se merece. Qué va. La Beckett que se presenta en el loft camina segurísima de que Castle va a perdonarla. Eso duele al espectador, que todavía quiere creerse que el escritor no es el mayor pagafantas de la televisión actual. Stana, enfocaste mal ese guión… y lo sabes. De todas maneras, tampoco puedo perdonarle a él la rapidez con la que se le pasa. Eso se llama dependencia, falta de criterio, de dignidad… y a la larga pasa una factura psicológica que podríamos resumir como “vivir a la sombra de otro sujeto toda la vida”. Aunque, claro, se lo merece por bipolar. Tal para cual, los dos dignos de un psiquiátrico exclusivo de Los Ángeles. Y los culpables son los showruiners, pero eso ya lo sabemos todos (Alexi, chico, que no te voy a entrevistar, no insistas).

No puedo dejar de haceros notar que el mundo es machista. Oh sí, muy machista. Y os diré por qué: desde un principio todos pensamos que Hayley venía a separar al Caskett, ¿os acordáis? Incluso hubiese sido más lógico y normal que esta chapuza y hubiésemos tenido un personaje al que culpar. El caso es que no se nos ocurrió pensar que Vikram fuese el que pudiese hacer ese ingrato papel, no, tenía que ser una mujer. Al final, ha resultado que la cazarrecompensas es una bendita (que emparejaría genial con Alexis, insisto) y el técnico, además de un tipo muy turbio, ya ha demostrado que no quiere a Castle al lado de Beckett. No solo en su trabajo, en su vida tampoco. Incluso le mandó un mensaje falso para cortarle el rollo en su aniversario. Creo que está claro que queda mucha tela que cortar con respecto a él… y que le tengo tanta manía que espero que sea malo de solemnidad y Beckett le descerraje dos tiros, aunque, claro, si decidió confiar en él antes que en su compañero desde hace siete años, tampoco tengo muchas esperanzas al respecto. Eso sí que sería FUN, querido Alexi.

Toda una sorpresa, por cierto, que hayan decidido personalizar la maldad en alguien concreto, creo que la creación de este nuevo Bracken es el primer acierto desde que este par cogió las riendas. Me apetece tener a alguien a quien odiar más que a Vikram, que ya tiene un máster en el particular. De todas maneras, todavía no lo tengo muy claro. No veo a ese tipo como un cerebro del crimen. Será que es el enviado especial de algún jefazo porque lo han encontrado del modo más sencillo. Después de lo que nos costó saber que Bracken estaba detrás de todo el tema de la muerte de Kate ¿ahora resulta que el que está por encima de él va dejando huellas que hasta cierto atontado que no voy a mencionar de nuevo puede encontrar? Vamos, hombre.

Brown 8x08

En fin, que yo sigo sin ver la justificación de este desaguisado por ninguna parte. Tanto hablar con los medios tiene su parte mala, pichoncitos, y es que los fans nos acordamos de todo y, de lo contrario, podemos buscarlo en internet. Me viene ahora a la mente aquella ocasión en la que dijisteis que después de la finale de invierno entenderíamos el motivo por el que habíais hecho todo esto. Se os llenaba la boca, nos lo tirabais a la cara como si fuésemos unos parvulitos incapaces de entender el soberbio plan de los mayores. ¡Oh, caracoles! ¡Que yo sigo sin comprender nada! ¡Que a mí me sigue pareciendo el mayor destrozo que se le ha podido hacer a una serie! ¡Que sigo pensando que os habéis cargado toda la esencia de Castle en dos capítulos! Mechachis. ¿Acaso no habré crecido lo suficiente? ¿Qué estará sucediendo en mi mente para no comprender la excepcional obra de arte que tengo ante mis ojos? Pues nada de nada, simplemente soy fan de Castle, tengo criterio, memoria, y no soy tan soberbia como para no darme cuenta de que esto no tiene ni pies ni cabeza, que no lo habéis solucionado y que estoy harta de que salgáis en las revistas a pavonearos como si fueseis los dueños de los destinos del fandom. La gente está dejando de veros no porque el Caskett estuviese separado, sino porque no hay quien aguante la incoherencia del argumento. Así que, porfa, porfita, escondeos en vuestra madriguera y dejadnos vivir en paz. Hacéis el ridículo y ya tenemos bastante con ver como convertís a nuestros protagonistas en unos bipolares como para que encima prometáis algo que no podéis cumplir. ¡Ah! Y como vuelva a leer una sola comparación de esta cosa con Always… golpe de remo.

Cuestiones de vital importancia que merecen respuesta: ¿El Brown este sale de la nada y resulta que ya es el malo malísimo? ¿Por qué Martha siempre tiene que vestir como un pavo real? ¿Por qué seguimos infrautilizando a Alexis como si no hubiese un mañana? ¿Por qué Vikram tiene complejo de Camilo Sexto y se va a enamorar de quien de él no se enamora? ¿Por qué Ryan y Espo han sido tan insignificantes en este capítulo que ni me acuerdo de haberlos visto? ¿Por qué siguen empeñándose en sacar a la pirámide parlante? ¿Dónde está el paralelismo con la película de Señor y Señora Smith? El que yo veo es mínimo como para el bombo que le dieron. ¿Por qué Pelmutter sale tan poco, es tan poco borde y está tan estupendo con barba? ¿Por qué sobraba tanto ese final “sexy” que, en otras circunstancias, hubiese tenido su gracia? ¿Por qué me da la impresión de que todo el conocimiento que tienen en la serie sobre el trabajo de un hacker es el que les ha aportado las películas de Tom Cruise?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .