Flesh and Bone es la nueva miniserie de la cadena Starz, una serie muy esperada para muchos desde hace meses, sobretodo por los grandes nombres que vienen con ella y por su premisa.
Creada por Moira Walley-Beckett, ex productora de Breaking Bad y reconocida por ser la principal responsable de Ozymandias, uno de los capítulos estrella de la serie, Flesh and Bone nos propone una mirada oscura y distinta a lo visto hasta ahora al mundo del ballet profesional y de los sacrificios que conlleva realizar tu sueño, todo a través de la mirada de la joven Caire Robbins (Sarah Hay), una chica que deja una triste vida en Pittsburgh para trasladarse a una gran ciudad como es New York, para intentar ser bailarina profesional.
Su piloto, escrito por la propia Moira Walley-Beckett y dirigido por David Michôd (The Rover), nos ofrece una perfecta introducción a lo que veremos durante los ocho capítulos de la miniserie. Un producto con el clásico sello Starz, lleno de personajes complejos y dañados, cada uno con su objetivo por el que luchar. Sarah Hay (Black Swan) está estupenda en el rol principal, interpretando de maravilla a un personaje tan inocente y virginal como Claire, personaje que espero que vaya madurando y desarrollándose, una vez vaya entrando en este complicado y nuevo mundo. Ben Daniels (House of Cards) tampoco defrauda en el otro papel principal, intertpretando al jefe y director de la compañía de ballet a la que Claire se incorpora. Ambos cargan con casi todo el peso del piloto, mientras que el resto del cast, mayormente bailarinas profesionales, no tiene demasiado desarrollo en este primer episodio, un capítulo lleno de belleza y drama que personalmente me ha encantado de principio a fin.
Claire es un personaje tremendamente dañado, con un pasado lleno de problemas que exploraremos durante la serie, una chica que está prácticamente sola en el mundo y que lucha día a día para alcanzar lo que para ella es una odisea llena de sacrificios. A pesar de todo, ella también es una bailarina excelente, algo que desmuestra enseguida, con lo que llama la atención de Paul Grayson (Ben Daniels), quien decide apostar por ella y fundar una nueva obra a su alrededor, lo que pone en marcha una serie de tramas secundarias, envidias y rivalidades entre las chicas, con Claire como foco principal de todo.
La serie también nos presenta a un par de personajes que si llegan a ser desarrollados correctamente, también pueden dar bastante de si. Uno de ellos es Mia (Emily Tyra), compañera de piso de Claire y por ahora el espejo donde se mira para evolucionar hacía la vida adulta, mientras que el otro es Romeo (Damon Herriman), curioso y amable vagabundo que vive debajo de su piso. Pese a que Claire es la clara protagonista, estos personajes también tienen sus momentos en el piloto, dando aire y otro punto de vista a la trama que nos narran.
Los siete capítulos restantes de Flesh and Bone ya están disponibles, por lo que la miniserie se convierte en un producto perfecto para algo tan de moda actualmente como el binge watching, formato en el que, probablemente, aún sea mejor de ver. Starz sabe a lo que juega.
El pasado y futuro de Claire y los cambios que puede provocar en su inocenecia este nueva mundo son suficiente atracción para seguir con este proyecto oscuro y adictivo, lleno de buenas actuaciones.
En unos días, cuando acabe la temporada, os contaré más cosas.
NOTA DEL PILOTO : 8.5/10

