“No quedan días de verano”

Culebrones, reality shows, series para adolescentes, series de bajo presupuesto, aventuras mal hechas y poco interesantes, reposiciones… el verano hasta ahora había venido siendo el cubo de basura de las cadenas, que conscientes del comportamiento del consumidor en esta época, sacrificaban 3 meses de emisión con productos banales y poco pensados, destinados a mantener en mínimos los números de la cadena.

No se sabe muy bien a qué habría que achacar el cambio, si a la crisis económica global de finales de década, al relevo generacional en las clases directivas de las cadenas, al aumento de la competencia o un poco por todo, pero el caso es que los directivos de las cadenas han venido exigiendo resultados buenos en todos sus trimestres, con lo que en las fábricas de ideas se han tenido que empezar a estrujar la mollera para empezar a atraer a la gente junto a la tele también en verano. La primera solución a esta nueva demanda fue lo que podríamos llamar el camino fácil: Reubicar series de éxito en otras épocas para su emisión en verano, especialmente las últimas temporadas de las grandes series, que se partían para emitir una mitad en invierno y otra en verano, rentabilizando al máximo su éxito en el tiempo. Así vimos a grandes éxitos como Breaking Bad o Pretty Little Liars, dejándose ver en las noches de julio y agosto. Pero ese es el camino fácil; los que de verdad comprendieron el público al que se estaban dirigiendo empezaron a buscar series adecuadas para estos contextos: Formatos cortos, de 10-13 capítulos, con temáticas diferentes a las que se suelen abordar en la temporada alta. Paradójicamente, esta propuesta empezó a atraer a profesionales importantes del sector que han visto en esta reformulación de la programación veraniega una oportunidad para realizar trabajos de calidad diferentes a lo que se venía haciendo actualmente. Así, Guillermo del Toro, por ejemplo, se implicó para hacer la aclamada The Strain, una serie sobre un apocalipsis demoníaco.

Primer-poster-y-promo-de-la-nueva-temporada-de-The-Strain

Aunque hasta ahora hemos vivido un proceso de evolución en la programación veraniega más o menos lineal, este año hemos asistido a un verdadero boom en este sentido. Son muchas las apuestas ambiciosas que se han presentado, lo que unido a las buenas series que poco a poco se han ido consolidando en la parrilla veraniega, conforman una oferta muy potente para disfrutar los meses de calor. A continuación, repasamos algunas de nuestras recomendaciones para este periodo:

  • Under the dome: esta producción de la CBS basada en la novela homónima de Stephen Hopkins narra la historia de Chester’s Mill, un pequeño pueblo que se ve rodeado por una cúpula invisible e indestructible que les deja aislados del mundo. Exploraremos cómo los habitantes de esta villa se unen y se desunen en su intento por sobrevivir. Pese a algunos fallos de planteamiento, esta es sin duda una de las referencias en rojo del calendario veraniego seriéfilo.
  • Falling Skies: Protagonizada por Noah Wyle y producida por Steven Spielberg, Falling Skies es The Walking Dead pero con una invasión alienígena en vez de un apocalipsis zombie, encima la trama avanza y contiene amplias dosis de acción de buena calidad. ¿Qué más queréis?
  • Wayward Pines: Esta miniserie de la FOX sigue el arquetipo de “agente del FBI que llega a un pueblo donde nada es lo que parece”. Sí, lo sé, parece aburrido y mil veces visto, pero este agente del FBI es Matt Dillon, que está  perfectamente acompañado por un elenco de mucho peso. El avance de la trama hasta el momento supera todas las expectativas que pudiéramos tener. Una maravilla.
  • UnReal: Podría definirse como “detrás de las cámaras de un reality show”, pero nos quedaríamos cortos. Estamos hablando de un drama mucho más cruel que frívolo, donde se muestra todo el maquiavelismo y la bajeza moral que rigen el show bussines, todo ello aderezado con unos personajes de diez.
  • Mr.Robot: Drama de USA Network que explora las aventuras y desventuras de un hacker anticapitalista con síndrome de asperger que cree que toda su vida es una conspiración y que tratará de hacer todo lo posible para derrotar al sistema. Pese a contar con el gran Christian Slater, es Rami Malek, quien da vida a nuestro hacker paranoico, quien nos ofrece la mejor interpretación de la serie, y, en general, una de las mejores de la temporada.

robotito

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Un comentario en ““No quedan días de verano””

  1. Celebro las buenas series de verano.. Los que no podemos irnos a algún lugar paradisíaco lo agradecemos…además de que son una buena opción y paliativo para el desocupe 😉

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