Person of Interest ha vuelto después de dos semanas de parón con la resolución de lo que nos dejaron abierto en Control-Alt-Delete.
M.I.A. (Missing in Action), escrito por Lucas O’Connor y dirigido por Kevin Bray, es uno de esos capítulos que tan bien consigue hacer la serie, una combinación perfecta de dos historias. Por un lado vimos el caso de la semana, con Fusco y Dani Silva (Adria Arjona) llevando el peso de la acción, y por otro vimos cómo Reese y Root seguían su desesperada búsqueda de Shaw, algo que les llevaría hasta Maple, un pequeño y tranquilo pueblo que no es lo que parece.
¿Os acordáis de cuando el equipo Fringe se fue a ese extraño pueblo en Welcome To Westfield? Pues ésta es la versión POI del capítulo.
El caso de la semana nos presentó a Albert Weiss (Mason Pettit), un tipo que a primera vista parecía inofensivo pero que en realidad era un sicario con muchos muertos a sus espaldas. Hidding in plan sight.
Weiss también había llamado la atención a la agente Silva, esa chica miembro de asuntos internos a la que Reese ayudó en Point of Origin. Silva y Fusco formaron equipo para detener a este peligroso asesino en una especie de juego del gato y el ratón, muy bien construido, que además de dar aire a la trama principal nos dejó una necesaria dosis de Fusco a sus fans.
Me gustó mucho volver a ver a Silva también. ¿Os gustaría que nos la quedaramos por un tiempo en lugar de Shaw? Cumple los requisitos para entrar en el equipo y personalmente creo que sería un muy buen fichaje, ya sea como nueva compañera de Fusco o como otra cosa.
La aventura de Reese y Root en Maple no fue tan sencilla. La pista del camión que siguió Finch, llevó a pensar que Shaw se encontraba en algún lugar de este pueblo, pero… ¿por qué Maple? ¿Qué hay aquí?
La respuesta es otro de esos conceptos, ideas brillantes, que tanto me gustan de Person of Interest. Resulta que Samaritan necesitaba jugar a los Sims y Maple era su tablero. En otras palabras, Samaritan no ha tenido tiempo aún para estudiar a fondo el comportamiento humano por lo que eligió este pueblecito arruinado para hacerlo.
La base económica y del bienestar de Maple era una factoría que se dedicaba a construir localizadores y demás aparatos similares, y ahí es donde llegan Root y Reese después de interrogar, olvidándose de los límites, a Leslie Thompson (Maddie Corman), una mujer a la que Martine (¡Termi!) había dejado al mando del pueblo.
Por desgracia, todo esto había sido en vano ya que Shaw ni estaba, ni había estado nunca en ese sitio. La chica a la que encontraron era otra persona. Una administrativa herida en el asalto a la bolsa.
Sin ideas, ni pistas, ni nada sobre el paradero de su amiga, las malas sensaciones se apoderaron del equipo, sobretodo de Root. Después de haberle contado sus sentimientos, hemos visto a una Root mucho más deseperada, más desconcertada que nunca… No logra entender que la máquina, su dios, no le ayude en este momento tan crucial.
Al final del capítulo vemos cómo cuando Finch la está intentando consolar, ella le implora a una cámara que le diga algo, una pista, lo que sea, y de repente suena un teléfono. El mensaje no es el que se podían esperar ni ellos ni nosotros ya que la máquina les dice que deben seguir con su vida, olvidarse del tema, que todo está bien,
algo que Root parece que no va a hacer, por lo que se despide.
¿Dónde está Shaw? ¿Está viva? La respuesta es que si y como vemos en los últimos instantes… Shaw está retenida… por Greer.




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