Chicago PD 2×03 – Review

Chicago PD 2×03 – The Weigh Station (SPOILERS)


Anteriormente en Chicago PD…
Voight confesó a los miembros de su equipo que hizo un trato con Asuntos Internos; Lindsay se reencontró con su madre; Oskar Bembenek puso una recompensa 100.000 dólares por la cabeza de Halstead.

Después del capítulo increíblemente soso de la semana pasada en la que sólo se pueden destacar tres cosas, se agradece el capítulo entretenido de esta semana.

Pero primero voy a repasar esas tres cosas de forma muy resumida.

1) Un adolescente que se cargó a los tres tíos (uno de ellos amigo de Voight) que amenazaron a su padre.
2) Lindsay quedó con su madre para conocer a su nuevo prometido y fue algo «incómodo», con anécdotas no muy buenas sobre la infancia de Erin teniendo que cuidar a la yonki de su madre.
3) Después de que entraran en su apartamento y lo pusieran todo patas arriba, Halstead empezó a ser más consciente de la amenaza de Bembenek, y por eso, tras ligar con la camarera con la que según él sólo jugó al Scrabble, le pidió a Lindsay que le dejase acoplarse en su casa (algo que tarde o temprano acabará también en una partida de Scrabble), justo segundos antes de que un hombre armado entrase al bar y disparase a Jay… fallando e hiriendo a Maddie, la camarera.

El capítulo de esta semana empieza justo ahí, con Maddie herida en el cuello, y con Lindsay logrando alcanzar al conductor del vehículo en el que huye el tío que intentó matar a Halstead. Ojo a la manera de volver a colarnos a Brett en Chicago PD. Decidme que no va a terminar liándose con Jay, porque la escena del hospital (donde hemos vuelto a ver al Dr. Viudo de Willhite) me ha dado a entender eso.

Voight decide asignarle a Burgess y Roman la tarea de mantener vigilado a Halstead y no dejarlo salir de la comisaría, mientras ellos se encargan del caso. Gracias a la confesión de Karl Forsman, el disparador que hirió los sentimientos de Voight escupiéndole a sus pies, descubrimos que Bembenek tiene una lista con un montón de nombres apuntados. Y gracias a su traducción de una llamada telefónica grabada que trae una policía que intenta ligar con Ruzek y pone celosa a Burgess, también consiguen el nombre de un tal JP, al que Olinsky no tarda en asociar con Joe Price, un sicario retirado.Supongo que Jason Priestley no era una opción válida.

Price les da el nombre de Shostak, el sicario al que Bembenek contrató después de que él rechazara su oferta, y Olinsky tiene la genial idea de hacer que Price llame a Shostak y le diga que tiene a Halstead y que quiere hacer un trato con él. A partir de aquí la cosa empezó a ponerse interesante.

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En cuanto Shostak le manda a Joe una foto de su hijo secuestrado, Price decide ir en busca del chaval, atándole las manos a Jay, apuntándole con una pistola, y robándole el coche a una mujer negra que consigue poner de los nervios a Lindsay. Ella intentando saber el modelo del coche, la mujer contándole su vida. Erin soltando a gritos «¡¡¡Señoraaaa, qué tipo de coche era!!!« ha sido lo mejor que he visto en esta serie.

Cuando llegan al lugar del intercambio, Halstead se suelta y le quita la pistola a Price, justo momentos antes de la llegada de Shostak, que decide darse a la fuga en vez de arriesgarse a bajar del coche. Tras una persecución Voight vs Shostak, sacan al chico del maletero y detienen al sicario y a Price. En cuanto a mi Pato, no tiene por qué seguir preocupándose por su cabeza, ya que Olinsky se las apañó para trasladar a Bembenek a otra prisión y dejar que el hermano de la ex amante que mató haga el resto.

Lindsay se presenta en la boda de Bunny, y después regresa a la comisaría para contarle a Voight otra de sus anécdotas con su madre.
Cada cosa que sabemos sobre Bunny es peor que la anterior.

Pero sin duda lo mejor del capítulo han sido las escenas Platt/Nadia.

Nadia llega tarde al trabajo y Platt piensa que una buena manera de subirle el ánimo a la muchacha es decirle que con ese currículum jamás podrá ser policía, y que va a estar ahí contestando teléfonos hasta que las tetas le lleguen a las rodillas. La pobre Nadia se va de allí dejándole una tarjeta de felicitación y deseándole un feliz cumpleaños. Rato después Platt la llama para preguntarle cómo sabia que era su cumple, y Nadia le vacila diciendole que tiene acceso a los archivos del personal, pero que no se preocupe, que no va a volver a pasar.

Más tarde Platt sube para disculparse (a su manera) con Nadia trayendo un sandwich… que se come delante de la chica mientras habla con ella y le pregunta si lo que puso en la tarjeta iba en serio o si sólo le estaba haciendo la pelota. También a su manera, le da las gracias (aunque nunca usa la palabra) por ser la única persona que se ha acordado de su cumpleaños. No me puedo creer que Mouch no se acordara, después de que encima le llevó brownies cuando casi se queda tuerto… Muy mal, Mouch, muy mal.

Y entonces, cuando Nadia dice que le gustan los cumples y las fiestas en general y Platt responde que debería ver el jardín de su casa en navidad, he sabido que necesito que Platt y Nadia se hagan las más mejores amigas de la vida ya. Imaginaos las risas que serían juntas.

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