Tal y como preveíamos -nosotros y el resto del planeta- ABC mantendrá un año más en parrilla las dos miembros de una de las franquicias más seguidas que nos ha dado recientemente la televisión en abierto estadounidense. Tanto 9-1-1 como su recién estrenado spinoff, 9-1-1: Nashville, han sido renovadas para la próxima temporada, confirmando así una décima y una segunda entre respectivamente.
El caso de 9-1-1 era el más claro de todos. Asentada desde hace tiempo como una de las series número uno del jueves noche en Estados Unidos, sigue siendo todo un emblema de la cadena. Eso sí, sus costes son bastante elevados y ese fue uno de los motivos de la reciente salida de uno de sus protagonistas más queridos, Peter Krause. Obviamente, Angela Bassett tiene un salario bastante alto, y la temática de la serie no es que sea sencilla. Por ahora, todo sigue en orden. Sin embargo, parece seguro que más pronto que tarde habrá que negociar recortes con 20th Television si se quiere seguir con ella a medio/largo plazo.
Por su parte, 9-1-1: Nashville empezó con buenos números. Sin embargo, su audiencia ha ido decayendo con el paso de la temporada, con demasiados altibajos. Su promedio actual en televisión es de 3.28 millones de espectadores y un 0.24 de rating 18-49, cifras que no son malas pero que la sitúan en la parte baja de la lista de audiencias de la cadena. Suficiente por ahora pero con un ojo puesto en el futuro. Recordamos que, estrenada en otoño, la serie, ambientada en Nashville (Tennessee), es descrita como un procedimental lleno de energía centrado en en los servicios de emergencias de la ciudad, la cual también explora una glamourosa saga familiar, ambientada en una de las urbes más diversas y dinámicas de todos los Estados Unidos. En el centro de ella, el Capitán Don Sharpe, el veterano bombero que lidera su estación. Chris O’Donnell, Michael Provost y Jessica Capshaw protagonizan.