REVIEW: A Knight of the Seven Kingdoms – Temporada 1.
Con el estreno de la nueva (tercera) temporada de ‘House of the Dragon’ prevista para este verano, el ‘Universo Game of Thrones’ continúa su expansión en HBO con el estreno de la tercera serie del mismo, A Knight of the Seven Kingdoms, un nuevo proyecto, bastante alejado en cuanto a temática y magnitud de sus predecesoras -al menos en su debut- basado en otra de las sagas literarias de George R.R. Martin, la conocida como ‘Tales of Dunk and Egg’.
El propio escritor estadounidense sirve como creador y guionista de la serie junto al showrunner Ira Parker, guionista de ‘King of the Narrow Sea’, cuarto episodio de la primera temporada de los dragones y co-productor ejecutiva de la misma. Todo queda en casa. En cuanto al reparto, grata sorpresa por parte del nuevo dúo dinámico formado por Peter Claffey (Bad Sisters) como Ser Duncan el Alto y el joven Dexter Sol Ansell (Emmeralde) como Egg, su pequeño escudero.
La fórmula es sencilla y en la mayoría de los casos bastante eficaz. Eso sí, si sois fans de las series pero no conocéis mucho el mundo de los libros, no os esperéis ni dragones, ni grandes batallas, ni nada del estilo. Esta es una serie mucho más fácil, ambientada prácticamente en una sola localización, que nos introduce a sus protagonistas y pone en la mesa las primeras piezas de la relación entre ambos y su futuro status. Su primera temporada adapta ‘The Hedge Knight’, primera novela de una saga formada por tres novelas cortas. Sin embargo, George R.R. Martin ya ha confirmado que se podría ir más allá ya que tiene unas doce nuevas historias previstas para cuando termine ‘The Winds of Winter’. Veremos. De momento, la serie ya tiene una segunda temporada confirmada, la cual ya se encuentra en producción. Debería estar para 2027.

Su trama nos presenta a Dunk, un caballero que destaca por su altura y gran envergadura, cuando, después de la muerte de su mentor, Ser Arlan of Pennytree, este decide viajar hasta la ciudad de Ashford en busca de un nuevo comienzo. Dunk se ha quedado solo… y cuenta con una armadura rota, tres caballos y cuatro monedas. Y un sueño. Dicen que las apariencias engañan, pero esta es una de las excepciones que confirma la regla. Nuestro protagonista tiene un corazón tan grande como su estatura; es el típico chico grandote y bonachón que a la vez es más tonto que una piedra. Lo siento mucho pero es así. Por el camino se encuentra a Egg, un muchacho de apariencia más bien curiosa que anhela con ser escudero. Juntos llegan a Ashford, lugar donde se va a celebrar un torneo en el que no le dejan competir ya que nadie puede confirmar su condición de caballero. Su primera misión, mientras disfrutan juntos de los espectáculos que ofrece la localidad, será la de intentar conseguir que alguien responda por él.
La serie está ambientada un siglo antes de los acontecimientos de ‘Game of Thrones’, por lo que la dinastía Targaryen aún ocupa el Trono de Hierro. Son tiempos más bien tranquilos y el recuerdo del último dragón aún no se ha borrado de la memoria colectiva. Obviamente, ni conocemos al Rey ni nada de eso, pero en ella si que aparecen varios personajes de las casas que todos tenemos presentes… y son parte fundamental de la historia. Uno de ellos es Baelor Targaryen (Bertie Carvel), el heredero al trono, un hombre de honor y palabra, primera persona en la que Dunk piensa como potencial valedor. Otro es Ser Lyonel Baratheon (Daniel Ings), fiestero y borracho por excelencia, al que conoce cuando acude a beber con sus primeros amigos a su tienda. Pero el personaje más importante y el principal escollo en el camino de Dunk es Aerion Targaryen (Finn Bennett).

Compuesta por seis episodios de una duración aproximada de media hora, la primera temporada de la serie narra eso, las primeras hazañas de estos dos improbables e incomparables amigos. Aunque sus enemigos sean poderosos y temibles y que nadie les toma demasiado en serio, Duncan y Egg, el grande y el pequeño, se enfrentarán a lo que haga falta con tal de sortear una cada vez más complicada y peligrosa odisea de obstáculos. Todo para que Dunk pueda demostrar su valía como caballero y por ende nombrarle su escudero. Aunque, por supuesto, la trama no es ni mucho menos tan sencilla como eso. Pasan muchísimas cosas inesperadas.
‘A Knight of the Seven Kingdoms’ es una serie con una buena dosis de humor y sobre todo mucho corazón, una historia muy distinta a lo que ofrecen sus ostentosas predecesoras. Recomiendo no tener las expectativas por las nubes, porque hablamos de algo mucho más ligero, con un tono muy distinto, y que, probablemente, si no formará parte del universo del que forma no tendría ni la mitad de atención del público que recibirá. Tampoco es que sea una obra de arte. De hecho sus tres primeros capítulos no me han parecido gran cosa. Más bien lo contrario. Eso sí, la segunda parte de la temporada, cuando las trama principal se pone en marcha, es bastante notable e incluso épica en algunos momentos. No hace falta tener grandes medios ni contar con un presupuesto de millones y millones para hacer algo decente. Es otro enfoque. Y aunque no es una serie que pondría en la parte alta de ningún ranking, si que creo que podrá conseguir hacerse un hueco. Sobre todo entre los seguidores de la saga literaria de George R.R. Martin que conozcan estas obras. No gustará a todo el mundo, pero tampoco lo pretende.
Las interpretaciones de Peter Claffey y Dexter Sol Ansell junto al buen trabajo que tienen tanto los guiones de la serie como la dirección de Owen Harris y Sarah Adina Smith son probablemente lo mejor que nos deja esta primera temporada. Un tanto extraña, pero correcta y efectiva. Recordar que estamos hablando de una pareja de actores sin demasiada experiencia en el mundillo que ha conseguido sacar adelante una misión mucho más complicada de lo que parece. Ellos son el centro de todo y sus creadores han sabido explotarlo, aunque también es verdad que en algún momento me hubiera gustado desarrollar algo más sus secundarios. También entiendo que ese no es el propósito de la serie. y tampoco hubiera estado mal aumentar aunque fuera un poquito la presencia de personajes femeninos. Tanselle (Tanzyn Crawford) es la que más aparece y tendrá cuatro escenas contadas. Al menos tiene muy poco CGI, cosa que se agradece bastante a estas alturas.
Para terminar, recordar que la serie se estrena este lunes 19 de enero en HBO Max España, con un nuevo episodios cada semana hasta terminar los seis.
NOTA DE LA TEMPORADA: 6.8/10