REVIEW: The Pitt – Temporada 2 (Episodios 1 al 9).
A estas alturas, nadie duda de que The Pitt fue una de las mejores series de 2025 y probablemente la número uno. Ganador de 5 premios Emmy® de un total de 14 nominaciones, entre ellos los de mejor serie drama y mejor actor protagonista para Noah Wyle, el aclamado drama médico de HBO Max regresa esta semana con su segunda temporada, y lo hace tras llevarse esta misma madrugada otros tres galardones en los Critics Choice Awards 2026: mejor serie drama, mejor actor protagonista y mejor actriz de reparto, premio que también se llevó Katherine LaNasa por su papel de Dana Evans en los mencionados Emmy®. Y los Golden Globes están a la vuelta de la esquina. Tal y como señalaba en mi ranking de mejores series de 2025, parece mentira que a estas alturas alguien haya sido capaz de reinventar un concepto tan explotado como es el de las series de médicos. La ficción creada por R. Scott Gemmill y producida por John Wells es un esperanzador ejemplo de que por muy saturada que esté la industria audiovisual, siempre habrá un hueco para la innovación. Siempre habrá alguien dispuesto a probar algo distinto. Y eso es incluso casi más importante de que sea un pedazo de serie.
15 episodios. 15 horas. Un turno.
Como no podía ser de otra manera, ‘The Pitt’ repite su exitosa fórmula en su segunda temporada, una segunda temporada de la que he podido ver 9 de sus 15 episodios. Ver por no decir devorar. La capacidad que tiene esta ficción a la hora de mantenerte pegado a la pantalla es fascinante. Podría pasarme horas y horas viendo a sus protagonistas. Y esa es otra cosa que, aunque parezca mentira, empieza a escasear en el panorama seriéfilo. Si el turno que vivimos en su primera entrega acabó convirtiéndose en un absoluto caos, prepararos para el de la segunda. Esta transcurre durante el fin de semana del 4 de julio, una de las fechas festivas más señaladas en el calendario de los estadounidenses. Para el servicio de urgencias de un hospital, todos sabemos lo que eso significa. A falta de conocer su resolución, me atrevería a decir que esta segunda temporada incluso mejora a la primera en varios factores. Los novatos ya están rodados, les hemos visto crecer y evolucionar durante horas, sus dinámicas también quedaron situadas. Ya se sienten médicos y están listos para hacerse cargo de la siguiente tanda de estudiantes. Y junto a ellos, los veteranos, encabezados por el incombustible Dr. Robby. Una auténtica gozada. Una nueva oleada de pacientes con sus urgencias de todo tipo son los que aportan la última pieza de un puzle que, como no podía ser de otra manera, se complica con el paso de las horas.

Son las siete de la mañana del sábado 4 de julio, momento en el que el turno de día sustituye al turno de noche del servicio de urgencias del Pittsburgh Trauma Medical Hospital. Estados Unidos celebra el Día de la Independencia, un día sumamente especial para todos, aunque para dos de nuestros protagonistas es una jornada aún más significativa. A priori, es el último día de Robby (Wyle) antes de cogerse unos meses de vacaciones para irse de ruta con la moto. Aunque hayan pasado 10 meses desde los eventos que exploramos en la primera temporada, sigue necesitando un reinicio mental y un más que merecido descanso. Por otro lado, este turno significa la vuelta al centro del Dr. Langdon (Patrick Ball), quien, pese a ser un médico más que cualificado, tendrá que pelear de lo lindo para volver a ganarse la confianza de su superior tras el escándalo que protagonizó en el pasado y todo lo que ese supuso tanto para su vida personal como para su carrera. Langdon es consciente de lo que hizo y parece recuperado. Sin embargo, tiene una tarea muy complicada por delante. Robby es un trozo de pan, pero sin confianza no hay nada.
Pero eso no es todo ya que también tenemos una novedad importante en cuanto a personal, y es la llegada de la Dra. Baran Al-Hashimi (Sepideh Moafi), la facultativa que asumirá el cargo de Robby durante su ausencia. Al-Hashimi y él son polos prácticamente opuestos ya que hablamos de una doctora moderna que llega al hospital con múltiples ideas para mejorar la eficacia del servicio de urgencias, siendo una de ellas la aplicación de la IA. Obviamente, el choque entre ambos es inevitable, aunque poco a poco aprenden a coexistir. Es más una relación de amor/odio. Cada uno es consciente tanto de que sus métodos no son perfectos como de que el otro tiene razón en algunos de sus pretextos… y de que lograrán convencerse. Al-Hashimi es incluso algo irritante, muy controladora, siempre presente aunque sea en segundo plano, observando y dando órdenes si es necesario. Hay que cogerle el puto. También los espectadores. Pero sí, es una adición más que interesante a un reparto que ya de un buen principio era maravilloso.

En cuanto a nuestros queridos residentes, la vida sigue igual. Más o menos. Muchas horas en el hospital y un sin fin de pacientes tratados desde la última vez que les vimos. Han ganado en experiencia y alguno de ellos ya está valorando opciones de cara al futuro. Y lo más importante, ya no son los últimos de la cola. El pobre Whitaker (Gerran Howell) continúa siendo el chico para todo, lo bueno y lo malo; King (Taylor Dearden), Santos (Isa Briones) y McKay (Fiona Dourif) parecen haber encontrado su lugar, continúan peleando cada día contra todo y sacando adelante cualquier caso que se les ponga por delante -aunque a veces vean piedras demasiado grandes en el camino- a la vez que intentan mantener sus vidas personales tranquilas; mientras que mi queridísima Javadi (Shabana Azeez), comienza a darse cuenta de que tiene muchos ojos puestos en ella y unas expectativas (familiares) que cumplir. Lo gracioso es que le ha salido competencia con uno de los recién llegados, James (Lucas Iverson), un entusiasta estudiante de cuarto año. A ver cómo le sienta lo de ya no ser la única genio de la habitación…
Por su parte, aunque parecía decidida a dejarlo, Dana Evans (LaNasa), nuestra amada jefa de enfermeras, también está de vuelta. Y en plena forma. Pieza imprescindible del servicio junto a sus colegas habituales, esta temporada volverá a tener que enfrentarse a algunos de los casos más crudos de la misma. No puedo comentar mucho más, pero ojo porque apostaría desde ya a que le va a caer una segunda avalancha de premios el año que viene. Ni la Dra. Mohan (Supriya Ganesh) ni las nuevas adiciones al reparto me han llamado especialmente la atención por ahora, aunque si que me ha gustado ver como personajes más secundarios como Princess (Kristin Villanueva) o Donnie (Brandon Mendez Homer) han ganado algo más de tiempo en pantalla. Si tuviera que mencionar a alguien sería a Emma (Laetitia Hollard), una joven nueva enfermera a la que Evans ha prácticamente adoptado para que se pase el día con ella y descubrir de su mano tanto los secretos del hospital como del que será su trabajo a partir de ahora.

En resumen, ‘The Pitt’ vuelve con una segunda temporada perfecta, sumando efectivos y nuevas ideas a lo que ya era un formato absolutamente ganador. Me gustaría recordar que regresa con 15 nuevos episodios tan solo nueve meses después del cierre de su primera temporada y que esta segunda durará hasta mediados de abril. La estrategia de HBO Max de empezar a buscar series capaces de volver, aunque sea parcialmente, al formato tradicional me parece uno de sus mayores aciertos hasta la fecha. Un procedimental policiaco debería ser el siguiente. Sobre la serie que nos atañe ahora, poco más a comentar. Si os gustó su primera temporada, os encantará la segunda. Es un retorno sensacional que aprovecha de maravilla el nuevo contexto en el que se mueve tanto para los nuevos pacientes como para continuar explorando a sus personajes principales. Robby sigue siendo el corazón de todo, pero nada sería lo mismo sin sus acompañantes. Siempre lo digo, uno de los mejores repartos de la televisión actual. Queda muchísimo año, de hecho solo llevamos cinco días, pero me extrañaría mucho que no repitiera la gran mayoría de éxitos cosechados en 2025.
A partir del viernes 9 de enero en HBO Max España. Un episodio por semana.
NOTA DE LA TEMPORADA: 9.5/10