REVIEW: Silo – Temporada 2.
Con una excelsa Rebecca Ferguson al frente, ‘Silo’ se coronó el pasado verano como una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos años, el enésimo ejemplo de la gran capacidad que tiene Apple TV+ para desarrollar este tipo de contenido. Aclamada tanto por el público como por la crítica, la adaptación de la trilogía de novelas distópicas de Hugh Howey cuenta la historia de e las últimas diez mil personas de la Tierra. Su hogar a más de un kilómetro de profundidad los protege del mundo tóxico y mortal del exterior. Sin embargo, nadie sabe cuándo ni por qué se construyó el silo, y quienes intentan averiguarlo se enfrentan a consecuencias fatales. Ferguson interpreta a Juliette, una ingeniera que busca respuestas sobre el asesinato de un ser querido y se topa con un misterio que es mucho más profundo de lo que podría haber imaginado, lo que la lleva a descubrir que si las mentiras no te matan, la verdad lo hará.
Su primera temporada fue explosiva, llenada de giros y sorpresas, con una trama escrita casi a la perfección que poco a poco nos fue desgranando los secretos que oculta el lugar y sus dirigentes, ampliando una vasta mitología con el paso de los episodios. Mucho misterio en cada uno de los miles de rincones del silo. El inicio de la aventura de Juliette tuvo de todo. Desde las profundidades en las que el departamento (su departamento) responsable de mantener en funcionamiento la mecánica y el generador que da vida a los 144 pisos del lugar hasta la superficie. De arriba a abajo, pasando por todo tipo de situaciones y enfrentándose a una compleja lista de peligros y revelaciones perturbadoras. Recordamos que la primera entrega terminó con nuestra protagonista saliendo al exterior, equipada con un traje manipulado por si querida Martha (Harriet Walter), el cual le permitió poder ‘salir a limpiar’ y subir la cuesta sin perecer en el intento… tal y como le pasó al Sheriff Holston (David Oyelowo), su predecesor, y al resto de habitantes del silo que pidieron salir o que fueron condenados a ello. En la superficie, probablemente la gran revelación de la serie hasta la fecha; el cráter de entrada al silo está rodeada múltiples aberturas similares. El suyo no era el único y quién sabe qué nuevos misterios le esperaban en el mundo exterior…

Aquí es donde comienza la segunda temporada, justo donde lo dejamos, con Juliette separada del resto de personajes, una opción más que interesante para seguir conociendo y desarrollando su capacidad de lucha y supervivencia. Creo que es mejor no contar demasiado sobre su trama fuera del silo y dejar que descubráis por vosotros mismos lo que se encuentra en una ‘nueva realidad’ de infinitas posibilidades. Hay muchos silos a su alrededor y por supuesto un mundo exterior del que apenas sabemos nada. De quien si podemos hablar es de Solo (Steve Zahn), una figura misteriosa cuyo origen, pasado y motivaciones se convertirá en una de las principales incógnitas de la nueva temporada. Rebecca Ferguson no necesita demasiada compañía para lucirse y aunque si que es verdad que su presencia en pantalla es algo menor que en el pasado, Juliette continúa siendo el corazón de la serie y el motor principal de su historia.. tanto como fuera como dentro del silo.
¿Qué le pasó cuándo salió a la superficie? Esa es la pregunta que se siguen haciendo algunos de los habitantes del majestuoso bunker, aunque la gran mayoría de ellos, además de sus gobernantes, la hayan dado por muerta. Pero, al contrario de lo que Bernard (Tim Robbins) y Robert Sims (Common) preveían, su presunto fallecimiento sirve como catalizador de una revolución que pondrá en jaque todo lo que han logrado hasta la fecha. La gente está harta y su abrupta salida fue la gota que colmó el vaso. El descontrol es cada vez mayor y el caos empieza a desatarse con el paso de los episodios. Knox (Shane McRae), Shirley (Remmie Milner) y el resto de sus ex compañeros de mecánica se acaban convirtiendo en los principales obstáculos del status quo. Y me parece una elección perfecta que tanto ellos como otros personajes como Paul (Chinaza Uche) o Lukas (Avi Nash) hayan ganado tanto peso respecto al pasado. Sus actuaciones son una maravilla, mientras que los previamente mencionados Robbins y Common siguen sentando cátedra como antagonistas. Harriet Walter (Martha) e Iain Glen, responsable de dar vida al padre de Juliette, sirven una vez más para que todos sigamos aprendiendo cosas del pasado, resolviendo dudas y haciéndonos nuevas preguntas, porque, aunque ya lo supiéramos, los eventos del pasado son tremendamente importante en esta serie y no solo a la hora de entender el presente, y eso tampoco ha cambiado. Algunos dicen que el tiempo es circular y que todo puede repetirse…
Una vez más, el propio silo en sí también equivale a un personaje más de la serie. Es un lugar tan grande y tan particular, poblado por un grupo de supervivientes tan coral y determinado, que todo lo que tenga que ver con sus orígenes, infraestructuras o rincones escondidos siempre acaba dando muchísimo juego. Y ojo, que descubrimos muchas cosas nuevas y alguna que otra localización imponente que aún no habíamos explorado. ¿Cómo se puede esconder uno en un lugar tan grande y tan lleno de cámaras? ¿Hasta qué punto es posible eludir a los hombres de la división jurídica? ¿Cuánto control real tiene Bernard sobre sus secuaces y cuántas cosas ha mantenido ocultas durante todo este tiempo? ¿Cómo puede un grupo de rebeldes poner en jaque a un bicho de más de 140 niveles desde sus catacumbas? ¿Quién sabía no eran los únicos refugiados?

En resumen, ‘Silo’ presenta una temporada bastante más oscura que la anterior, manteniendo todo lo bueno que nos dejó su debut, expandiendo historias y ampliando horizontes, con el pasado como punto de partida recurrente, con un ojo siempre puesto en el futuro, y con el presente tambaleándose más que nunca en todos sus frentes abiertos. Su creador, Graham Yost, y el resto de su equipo de guionistas hacen un trabajo excelente a la hora de darle algunos giros a la novela de Howey, sobre todo narrativos, demostrando una vez más que el buen hacer de la primera entrega no fue casualidad. Visualmente sigue siendo una serie maravillosa y en términos de dirección creo que también se ha logrado mantener la esencia y los logros de la misma. Con una propuesta llena de acción y drama, secretos por resolver, luchas sociales, constantes batallas de supervivencia y las clásicas alianzas imprevisibles que siempre ofrece el género, continúa siendo una de las mejores ficciones del momento. No ganará premios ni recibirá nominaciones, pero tampoco le hace falta alguna. Es un disfrute de principio a fin que aporta todo lo que el gran público necesita y le debería pedir a una buena serie.
Mi valoración es súper positiva y eso que aún no he visto como termina ya que Apple este año solo ha mandado 9 de los 10 episodios. Ya sabéis lo que significa eso. ‘Silo’ es una de mis series favoritas y la trilogía de Howey, la cual estoy terminando de leer, ha sido todo un descubrimiento gracias a la adaptación de Apple, una plataforma que, pese a que se mantiene como la gran desconocida por la poca promoción que reciben sus magníficas producciones, sigue creciendo y creciendo en cuanto a contenido de primer nivel.
NOTA DE LA TEMPORADA: 9.1/10
MVP: Rebecca Ferguson (Juliette Nichols).
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