REVIEW: The Crowded Room – Miniserie.
Apple TV+ estrena este viernes 9 de junio una de sus nuevas series originales más esperadas del año, The Crowded Room, una miniserie de 10 episodios, basada en una historia real, protagonizada y producida por Tom Holland junto a Amanda Seyfried (The Dropout) y Emmy Rossum (Shameless). El proyecto viene de la mano de uno de los grandes productores de la industria, Akiva Goldsman (Star Trek: Picard), creador y guionista principal del mismo, con Kornel Mundruczo (White Gold) como director de varios episodios, incluyendo el primero.
La ficción explora el controvertido caso de William Stanley Milligan, más conocido por el gran público como ‘El violador del campus’. Milligan, fallecido en 2014, fue arrestado y encarcelado en 1975 por violación y robo a mano armada, y poco después de haber sido puesto en libertad (1977) fue arrestado por violar a tres mujeres en el campus de la Universidad Estatal de Ohio. Durante la preparación de su defensa, fue diagnosticado con esquizofrenia aguda por el Dr. Willis C. Driscoll y posteriormente con un trastorno de identidad disociativo por parte de la psicóloga Dorothy Turner. Milligan estuvo internado durante una década en centros psiquiátricos. Desde entonces, además de las novelas de Daniel Keyes, su historia ha generado una docuserie en Netflix y más de un intento de desarrollar una película por parte de Warner Bros, primero con James Cameron y después con directores como Joel Schumacher o David Fincher. Finalmente, años después, llega a nuestras pantallas ‘The Crowded Room’, una producción que solo por nombres debería ser una de las series más destacadas de la temporada veraniega. ¿Conseguirá cumplir con las expectativas?

La serie arranca en la Nueva York de 1979 con un joven y perturbado Danny (Holland) persiguiendo a un tipo por el Centro Rockefeller, pistola en mano, acompañado de su amiga Ariana (Sasha Lane). Ella desaparece sin dejar rastro y él es detenido y llevado a dependencias policiales. Allí, el Detective Dunne (Thomas Sadoski) cree firmemente haber dado de forma totalmente casual con un asesino en serie. Su compañera, Rya (Amanda Seyfried), tiene bastantes dudas sobre esa teoría, por lo que decide darle la oportunidad de explicarse. Este es el principio de una curiosa relación en la que, a través de largas conversaciones entre ambos, Rya intenta descubrir qué se esconde dentro de la cabeza de este chico tan peculiar.
Más que un drama criminal, probablemente lo que debería haber sido la ficción, hablamos de una exploración de la vida de su protagonista, una deprimente exploración; cruda, angustiosa e incluso triste, de cómo Danny acabó convirtiéndose en un peligroso enfermo mental capaz llevar a cabo los peores crímenes. Los primeros episodios ponen el foco en su traumática e inestable adolescencia, siempre desde su punto de vista, un detalle siempre a tener en cuenta. Cualquier historia coge una forma u otra dependiendo de quien la narre. En ellos, examinamos su relación con varios personajes, desde sus días viviendo bajo el mismo techo que su madre (Emmy Rossum) y su padrastro (Will Chase), un tipo que sencillamente le odiaba, hasta su traslado a la icónica y misteriosa ‘Casa fantasma’ junto al indescifrable Yitzhak (Lior Raz) y la mencionada Ariana. En medio, un clásico drama de instituto. Danny no era demasiado popular, pero tenía a sus amigos fieles e incluso exploramos su romance con la chica de sus sueños, Isabel (Emma Laird). Pese a que vemos como múltiples personajes pivotan a su alrededor, Ariana es con diferencia la misma importante. Su vida, sus noches de desenfreno, y su compleja relación con Danny son uno de los conceptos más importantes que seguimos.
Poco a poco, tal y como suele ocurrir en estos casos, Rya comienza a ganarse la confianza de Danny, el cual le va abriendo su corazón. Con el paso de los capítulos vamos avanzando en el tiempo y desgranando su cada vez más problemática realidad, tanto a través de sus propias vivencias como de las de la gente que lo rodea. También hay tiempo para sumergirnos en la vida personal de Rya, pero ese es otro tema. Emmy Rossum y Will Chase sirven como unas interesantes figuras paternas, proporcionando el clásico equilibrio entre la bondad y la indiferencia más retorcida, completando el disfuncional triángulo que era esa familia, mientras que también destacan las participaciones de varios actores invitados como Jason Isaacs, una especie de guía vital de Danny durante una temporada, o Christopher Abbott, responsable de dar vida al abogado que defendió a nuestro protagonista en su juicio.

‘The Crowded Room’ tiene varios problemas, aunque, lógicamente, también cuenta con sus aciertos, siendo la forma en la que cuenta su historia el más llamativo. Reducir su duración a cinco o seis episodios hubiera sido muchísimo mejor. Sí, el formato elegido da la oportunidad de contar una gran cantidad de aventuras, penurias y anécdotas, pero, al final del día, es muy fácil desconectar en la gran mayoría de sus capítulos. No es que sea aburrida, que también, el tema es que necesita ser más interesante en múltiples tramos de su recorrido. Por contra, sí que creo que la miniserie hace un buen trabajo a la hora de humanizar a Danny Milligan, a priori uno de sus principales objetivos. Es prácticamente imposible no acabar sintiendo lástima y/o compasión por su persona. Su vida fue un absoluto desastre. Tom Holland hace un buen trabajo en este sentido, dándole al personaje un sentimiento de miedo y confusión constante que le dan el atractivo necesario para seguir conociendo su historia. Holland es el clásico actor que sufre mucho fuera de su papel del MCU. Nunca ha tenido demasiado éxito lejos de Spider-Man y pese a que lo intenta no me parece que su labor aquí acabe siendo tampoco nada muy destacable. Está correcto, pero eclipsado por Amanda Seyfried y el resto de secundarios.
En resumen, ‘The Crowded Room’ no es una mala serie, aunque se hace larga y le falta ese toque de ambición que suelen tener la mayoría de las grandes originales de Apple. Prometía bastante más de lo que acaba siendo y al final deja la sensación de que, de alguna manera, se ha desaprovechado el talento de un excepcional elenco de actores. El guión de Goldsman tampoco ayuda a su desarrollo. Demasiado plano. Sinceramente, me esperaba bastante más.
NOTA DE LA TEMPORADA: 6.8/10
MVP: Amanda Seyfried (Rya Goodwin).