Netflix vuelve a la carga y lo hace arrancando el mes con una nueva serie de estreno, The Ranch, protagonizada por Ahston Kutcher y Danny Masterson. Una comedia familar ambientada en Colorado.
Con una puesta en escena al más puro estilo Two and a Half Men o cualquier otra serie de Chuck Lorre, desde Netflix nos proponen una clásica sitcom de las de toda la vida, con un público en directo, pero manteniendo el estilo tradicional del gigante del stream de capítulos más largos que lo habitual, lo que siempre da un poco más de juego, sobretodo para los actores. Parece que Netflix quiere intentar darle un toque moderno al género y que con esta va por el buen camino.
El formato de The Ranch es totalmente efectivo. Lógicamente, nada es perfecto, pero la serie consigue tener gracia, combinando bromas, momentos divertidos y una buena actuación por parte de todos los actores que forman su elenco. Ahston Kutcher está más que correcto en el rol protagonista, mientras que Danny Masterson es perfecto a la hora de darle la réplica. Junto a ellos nos encontramos a la pareja formado por Sam Elliott y Debra Winger, interpretando de forma magistral a los padres de ambos, pasando más desapercibidos que estos, pero llevando su particular historia de amor a la par que la trama principal en cuanto a importancia y repercusión.
The Ranch arranca cuando Colt Bennett (Kutcher) regresa al rancho familiar que, actualmente, está siendo llevado por Beau (Elliott) y Jameson (Masterson), su padre y su hermano. Años después de irse de casa para seguir su sueño de jugar al fútbol americano de forma profesional, Colt ha vuelto, en teoría de forma temporal, después de haberse quedado sin equipo. Su padre no lo puede ni ver, mientras que su hermano se lo toma todo a cachondeo. Junto a ellos nos encontramos a Maggie (Winger), separada de Beau, aunque su tema no está ni mucho menos cerrado, y dueña del bar donde transcurre otra buena parte de la acción. El quinto personaje de la serie es Abby (Elisha Cuthbert), una chica del pasado de Colt que vuelve a su vida una vez decide quedarse en Colorado e intentar ser una persona de familia, además de sacar adelante el rancho ya que este no está pasando por su mejor momento económico. Así comienza la serie.
Es cierto que el humor de The Ranch no es novedoso ni mucho menos sofisticado, pero tampoco necesitamos más para cumplir el objetivo de la serie, echarnos unas risas. Este es un producto fácil de ver, muy ameno, con el que además exploraremos temas recurrentes como familia, amor, amistad o sueños no cumplidos, junto a otros propios que nos poponen, como los valores americanos y las varias fases por las que pasa la reconciliación de una relación padre-hijo.
– Hey, after dinner, wanna watch something? Something on Netflix?
– What the fuck is Netflix?
