Tras ser una de las grandes sorpresas del pasado verano, había una gran expectación para ver que nos ofrecía Murder in The First (TNT) en su segunda entrega, la que nos traía un caso totalmente nuevo.
La verdad es que, tras un inicio esperanzador, la segunda temporada de la serie, se ha quedado en un quiero y no puedo, con demasiadas tramas, todas ellas demasiado complicadas y poco releventes, en la mayoría de las ocasiones, en un intento de innovar, de llevar su estilo un paso más allá que en ningún momento ha acabado de funcionar.
A pesar de otro año en el que sus personajes se han desarrollado más bien poco, tanto Taye Diggs como Kathleen Robertson, han estado de maravilla como protagonistas de la serie, sobretodo Diggs, quien este año ha tenido más tiempo en pantalla. El equipo de secundarios, también ha funcionado perfectamente, igual que en el pasado. Para esta entrega, se han incorporado al cast Laila Robins, Mateus Ward y Mo McRae, entre muchos otros, un elenco, probablemente, un poco inferior al de la primera temporada, pero que, como decía, siempre ha cumplido con lo esperado. James Cromwell (Warren Daniels) ha sido la gran ausencia este año, sólo apareciendo en la season finale, algo que si que se ha notado, después de su papelón el pasado verano.
Destacar, también, una vez más, el buen trabajo de Ian Anthony Dale y de Currie Graham, dos miembros no tan destacados del elenco regular, pero que este año han estado soberbios.
Murder in The First se ha centrado demasiado en el trabajo policial, cuando su punto fuerte era el legal. Los capítulos de juicio, siempre fueron mejor que los demás y este año apenas hemos tenido.
La temporada comenzó con una pareja de jóvenes asaltando, con armas de todo tipo, un autobús escolar, dejando catorce víctimas y una puesta en escena bastante interesante, cuando uno de ellos consiguió escapar. A partir de ahí, en vez de centrarse en este oscuro y polémico caso, la serie empezó a introducir nuevas tramas, como la de una agente desaparecida, una batalla entre bandas y una trama de corrupción a gran escala dentro del departamento de policía, sin acabar de centrarse nunca en ninguna y relacionándolas demasiado tarde. Cualquiera de ellas hubiera servido para dejarnos con el mismo buen sabor de boca que nos dejó la primera entrega, pero la mezcla nunca funcionó y se acabó pasando muy por encima de todas, sin llegar nunca a desarrollar del todo alguna historia.
La parte legal, en la que se celebró el juicio del asaltante fugado, con la acusación pidiendo la pena de muerte y el defensa intentando alegar que los problemas mentales del chico eran la causa de la masácre, habría podido plantear un intenso y profundo debate sobre el tema, algo que nunca llegó a pasar, ya que apenas tuvimos un par de capítulos con el tema en primer plano. En cambio, la recta final nos metió de lleno en esa trama de corrupción, trama que no ha pasado de ser una historia correcta, con una resolución demasiado ligera.
Siempre es difícil repetir una fuerte primera temporada y esta serie ha sido un claro ejemplo. De todas formas, espero que TNT le dé una nueva oportunidad y podamos tener una tercera entrega, en la que, con un poco de suerte, esta podrá volver a sus orígenes. Tenemos demasiados procedimentales, como para encima convertir a la que consigue ser diferente, en una más del rebaño.
¿Habéis seguido Murder in The First? ¿Qué os ha parecido?
NOTA DE LA TEMPORADA : 6.5/10
MEJOR ACTOR : Taye Diggs.
MEJOR CAPÍTULO : Nothing But The Truth (2.10)

