Dead Air es el título del cuarto capítulo de la tercera temporada de Defiance. Un episodio con Amanda y Nolan en el centro de la acción, una extraña alianza entre dos razas, y un regreso inesperado.
Rahm Tak sigue empeñado en conquistar Defiance y matar a todos los que intenten impedírselo (sobre todo si son humanos). Parece que acabar con el armamento de la ciudad le supo a poco y por eso su siguiente misión para Stahma y Datak fue volar el arco Gateway.
No contento con esto, y tras meter miedo y desconfianza a los habitantes de la ciudad, ahora Tak quiere que Stahma y Datak maten a T’Evgin. Por cierto, ¿dónde está Kindzi? Sólo la vimos unos minutos en la premiere y lleva dos capítulos desaparecida.
El caso es que a Stahma se le ocurre una curiosa forma de matar a T’Evgin que incluye sexo y veneno, posiblemente sus dos cosas favoritas. Pero la jugada le sale mal y T’Eving, lejos de atacarla, le pide explicaciones. Es entonces cuando Stahma, en un arrebato de sospechosa sinceridad (y super tranquila de la vida como es ella) le cuenta que el Colectivo Votan tiene a Alak como rehén y que sus órdenes eran matarlo a cambio de mantener con vida a su hijo (aunque en realidad haya perdido la esperanza de recuperarlo).
Todo esto me lleva a pensar que Stahma lo tenía planeado desde el principio. Me resulta raro que alguien que siente tal atracción por la raza Omec y sepa tanto sobre su cultura, no conozca su fisiología. Stahma sabe que tener a los Omec de su parte es crucial para poder acabar con Tak y necesita conseguir una alianza con ellos como sea.
Gracias a un informe de la E-Rep encuentran un lugar secreto construído durante las Guerras Pálidas donde pueden conseguir armas. Sin perder más el tiempo, Amanda y Nolan se dirigen hacia Arrowhead, dejando a Irisa y Berlin trabajando en la investigación de la explosión del arco.
Si Berlin ya odiaba a Irisa la temporada anterior, lo ocurrido a Tommy y Nueva York desde luego no hizo más que empeorar las cosas. Y aunque no se puedan ni ver, yo sigo esperando el momento en el que lleguen a convertirse en amienemigas, aunque por ahora parece algo bastante improbable.
Las escenas Nolan/Amanda siempre son de agradecer. Y quién sabe si será en esta temporada donde finalmente decidan darse otra oportunidad, esta vez en serio.
Una vez en Arrowhead, un Bioman los conduce hasta un búnker bajo la granja, metiendo la pata por el camino al decirle a Amanda que se parece a «la chica de las películas«. Por desgracia para Julie Benz, pronto descubrimos que no se refería ni a Elsa ni a Frozen, ya que quien está allí abajo no es nada más ni nada menos que nuestro colega Niles Pottinger. El que faltaba.
Ahora Pottinger vive en Arrowhead con 4 Biomen (a quienes nombró como los Beatles) tras escapar de un ataque cuando se dirigía a Manhattan con sus soldados. No hace falta ser muy listo para saber que a Potts se le fue la olla y se los cargó a todos, pero está bien que un veterinario enjaulado nos lo confirme al contárselo a Nolan.
También está bien saber que Pottinger está conectado a una bomba de singularidad (en pocas palabras: si muere, lo único que va a quedar de ese sitio va a ser un cráter), justo cuando Amanda, pistola en mano, descubre que él fue el hombre que la violó en Nueva York y que encima la grabó con una cámara oculta en su habitación cuando regentaba el NeedWant.
Sabíamos que la obsesión de Pottinger por Amanda (y anteriormente por Connor, el ex de Amanda) no era normal, y que sacar de repente el tema de la violación en aquel capítulo de la segunda temporada tampoco. Y aunque me alegraba de haberlo perdido de vista, sé que su reaparición ha sido por dos buenas causas: Morirse, y dar un cierre a Amanda.
Por fin ha encontrado a la persona que la hirió en el pasado y ha conseguido vengarse de alguna forma, algo necesario para pasar página definitivamente. Creo que después de esto ya puedo decir tranquilamente que me encanta la nueva Amanda.
Nolan, Amanda, y Samir (el veterinario) consiguen salir de allí sanos y salvos (bien) pero sin armas (mal), antes de que la explosión los pille. Pero todavía no podemos respirar tranquilos ya que Nolan e Irisa sufren a la vez un grave dolor de cabeza, probablemente un efecto secundario relacionado con la vaina de la Kaziri enganchada a sus cerebros durante los últimos meses.
Recordad que podéis ver la tercera temporada de Defiance los lunes a las 21.30h en Syfy España.


