Murder in The First, la antología criminal de la cadena TNT cuyo estreno fue una de las grandes sensaciones del pasado verano, ya
ha arrancado su segunda entrega, con una nueva investigación
que esperamos que nos deje el mismo buen sabor que la primera.
En una premiere dirigda por Jesse Bocho, director que ya se hizo cargo de algunos capítulos de la pasada temporada y que durante estos meses ha dirigido un par de episodios de Agents of SHIELD, nos centramos en una pareja de estudiantes que, tras secuestrar
un autobús en plena ciudad de San Francisco, arranca un tiroteo bestial que acaba con una larga lista de gente muerta. Equipados
con fusiles de asalto y granadas de humo, la pareja pone en jaque, durante casi todo el episodio, a los detectives English, Mulligan y todos sus compañeros de homicidos, además de varios grupos de asalto que acuden para ayudar detener la masacre. Uno de ellos queda herido y es capturado, pero su compañero consigue huir.
Desconocemos sus motivaciones y sobretodo, como encajara este arranque de temporada con el caso principal, un caso que parece que será el de una agente desaparecida mientras trabajaba bajo cubierto en una trama de prostitución. Este ha sido brevemente mencionado un par de veces, pero parece suficientemente grande como para ser el utilizado en un futuro próximo.
El salto respecto a la pasada entrega es evidente. Para este inicio se han utilizado un gran número de recursos y extras, además de una gran cantidad de actores, que sólo hace que sumarle otro plus.
La acción inicial, nos lleva a la caza del fugitivio, mientras vemos a Mulligan (Kathleen Robertson) intentando lidiar, una vez más. con
los problemas que le causa ser madre y policía a la vez. Por lo que
nos han mostrado en la primere, parece que este será otro tema de bastante importancia durante la temporada. Murder in The First, consiguió conectar de forma brillante las historias personales y las grandes tramas la pasada temporada. Esperemos que repitan.
El caso nos lleva a un concierto de la banda In This Moment al que
ha acudido el sospechoso. Con su tema Sick Like Me sonando, otra vez vemos como el sujeto escapa de los agentes, ahora a través del laberinto de pasillos subterráneos que hay debajo de la sala, lo que lleva a English y a Laura Cruz (Emanuelle Chiriqui) a meterse detrás.
Laura es una de las nuevas adiciones al elenco. No hemos podido conocer mucho a estos nuevos personajes ya que la trama siempre ha estado junto a English y Mulligan, pero seguro que lo haremos.
Si algo consigue el final es dejar al espectador un poco confundido ya que es un momento un poco extraño para cortar. Imagino que en el próximo episodio entenderamos más y seguiremos en ese laberinto.
Murder in The First ha vuelto. Quizás es una serie que no aportará mucha novedad al género, pero si que es un producto distinto, lleno de buenas actuaciones, con un cast genial, buenas dósis de acción y siempre muy bien llevada. Desde aquí la recomiendo totalmente.


