Defiance regresa a nuestras pantallas este viernes 12 con el estreno de la tercera temporada en Syfy. ¿Que no recordáis qué pasó la temporada anterior? Tranquilos, nosotros os refrescamos la memoria.
Y con un montón de spoilers, por supuesto.
Con una segunda temporada en general más oscura, Defiance nos demuestra que es más que una serie en la que humanos y aliens conviven juntos en la Tierra.
CAMBIOS
En esta temporada vimos cómo nueve meses después de lo ocurrido al final de la primera temporada, los habitantes de Defiance aún se adaptaban a su nueva vida en la cuidad controlada por la E-Rep, presentándonos así a tres nuevos personajes: Niles Pottinger (James Murray), el nuevo alcalde de Defiance bastante creepy; Jessica Rainer aka Berlin (Anna Hopkins), una soldado de la E-Rep y nueva novia de Tommy; y Viceroy Mercado (William Atherton), un oficial de la E-Rep y jefe de Pottinger.
Estaba convencida de que Berlin no sobreviviría y me ha encantado ver que me equivocaba. El personaje me fue ganando a lo largo de la temporada y me gustó mucho verla trabajar junto a Amanda para resolver un caso. Ahora hasta temo que la maten en la tercera…
Y hablando de Amanda, la ex alcaldesa se quedó al mando del NeedWant tras la desaparición de su hermana Kenya, compaginándolo con su nuevo puesto como consejera política de Pottinger.
Desde el principio Pottinger ha tenido una extraña obsesión por Amanda, llegando incluso a instalar cámaras en su habitación, aprovecharse de su adicción al adreno, y extraer sus recuerdos con un implante EGO. Lo que escondía su trato con la doctora Ywell se nos desveló hacia poco más de la mitad de la temporada, cuando descubrimos que tras la milagrosa reaparición de Kenya se escondía un Indogene con su apariencia y los recuerdos (extraídos) de Amanda implantados.
La desesperación de Amanda hizo que estuviera dispuesta a hacer la vista gorda y vivir esa mentira, pero por suerte aceptó que Kenya ya no estaba y decidió perdonar la vida de Datak y Stahma, a quienes Pottinger había secuestrado para que la ex alcaldesa vengara la muerte de su hermana.
PODER
La guerra interna de los Tarr por hacerse con el poder del negocio familiar comenzó cuando Datak salió de la cárcel (por haber matado al Coronel Marsh) y descubrió que sus hombres habían estado siguiendo las órdenes de su mujer.
Posiblemente Stahma sea el personaje más complejo de la serie.
Una mujer inteligente que va siempre 5 pasos por delante, manipuladora y bien educada, capaz de saber si estás embarazada con tan sólo olerte (sino que se lo digan a Christie). Una mujer que no revela sus intenciones y que obtiene lo que quiere sin que la otra persona sea apenas consciente. Una mujer que acaba rebelándose contra su religión, harta de las represiones.
A pesar de que los ingresos subieron más con Stahma al mando, y a pesar de pedirle por las buenas que la hiciera socia, las creencias y el orgullo de Datak le impiden dejar que una mujer trabaje con él.
Orgullo que Stahma no tardó en quitarle de encima al ordenar a los hombres de Datak que le dieran una paliza a su “jefe”.
Hizo falta que Pottinger los secuestrara para que Datak tuviera una charla con Stahma (siendo conscientes de que podría ser la última) y dejara su orgullo y egoísmo a un lado.
Datak aceptando a Stahma como socia y trabajando juntos para acabar con sus hombres (y salvar a Rafe de morir a manos de la E-Rep para ir tras Pilar, que había raptado a Christie y Alak) me pareció un momentazo y una de las muchas formas de hacernos ver lo enrevesada que es su relación. Algo que me recordó a Spike y Drusilla (Buffy), una de mis parejas favoritas.

CONSECUENCIAS
La trama principal de la temporada tuvo como protagonista a Irisa, su trato con Irzu, y su conexión con la Kaziri.
Por si no entendisteis muy bien qué era lo que pasaba realmente, aquí va un mini resumen:
Al final de la primera temporada Irisa hizo un trato con Irzu para salvar a Nolan, y durante toda la temporada fuimos testigo de las consecuencias de dicho trato (RIP Tommy) con lo que resultó ser un Arca-Cerebro, es decir, una Inteligencia Artificial creada miles de años atrás por Indogenes para terraformar nuestro planeta y que (depués de volverse locos), además de controlar la Kaziri (la nave Votan encontrada bajo las minas), también tenían bajo su control a Irisa y a todas las personas a la que ésta fue infectando.
¿Y esas visiones de Irisa con Kai? Recuerdos de una vida pasada en la que ambos sabotearon la Kaziri, separando los Kelovan que milenios más tarde acabarían dentro de Irisa.
Uno de los puntos fuertes y más interesantes de la serie es la relación entre Irisa y Nolan.
Vivir o morir juntos siempre ha sido la norma. Nolan no está dispuesto a perder a su hija y deja claro que hará todo lo que haga falta por liberarla del control de Irzu y recuperarla.
Algo que finalmente consigue llevando a Irisa y Kai hasta la Kaziri para volver a separar los dos artefactos e impedir la destrucción del planeta, provocando el derrumbe de las minas y la nave, y dejando a Nolan e Irisa atrapados en una de las vainas.
Ya queda menos para saber cómo saldrán de esta y conocer a los Omec, la nueva raza Votan (o en realidad, no tan nueva), a la que tengo ganas de ver en acción.
Estreno de la tercera temporada el viernes12 de junio en EE.UU. y el lunes 15 de junio a las 21.30h. en Syfy España.

