De Tina Fey y Robert Carlock, Unbreakable Kimmy Schmidt, es la primera comedia de Netflix, protagonizada por Ellie Kemper.
Lo primero que llama la atención de esta serie es su opening, una intro que visualmente no es ninguna maravilla pero cuya canción
es inmensamente pegadiza. Si la estáis viendo, sabréis lo que digo.
Unbreakable Kimmy Schmidt, además de una comedia entretenida y fresca, sirve como una exploración, siempre desde el punto de vista femenino, del empezar de nuevo y de esas segundas oportunidades que la vida nos puede dar. Todos los personajes de la serie tienen sus propios dramas y su momento dentro de los 13 capítulos que forman la primera temporada de la misma. El otro mensaje principal que nos transmite UKS desde el minuto uno es clásico per efectivo, estamos en New York, la ciudad donde los sueños se hacen realidad, la ciudad en la que todo es posible, así que aprovecha y vive intensamente.
Esto es lo que hace nuestra protagonista, la genial Kimmy Schmidt, interpretada de maravilla por Ellie Kemper (The Office). Su historia es simple, después de quince años encerrada bajo tierra por el líder de una secta, ella y sus tres compañeras son rescatadas. Ahora les tocará empezar desde cero, algo que Kimmy decide hacer en NY.
Sus comienzos no son fáciles, Kimmy desconoce muchísimas cosas, lo lógico después de pasarse quince años fuera del mundo, algo que como es de imaginar, da mucho juego a la hora de provocar escenas embarazosas y/o graciosas, pero poco a poco ella se va saliendo con la suya y en nada ya la tenemos con piso y con un trabajo perfecto.
El proceso de adaptación / descubrimiento de Kimmy nos sirve para conocer a la vez a los demás personajes de la serie, unos personajes que son introducidos poco a poco y que si por algo destacan es por los actores que los interpretan. La mayoría no pasan de ser simples cliches, pero pese a ello se disfrutan y les coges el gusto enseguida.
Tituss Burgess (30 Rock) la clava en el papel de Titus Andromedon, una locaza transformista que aspira a encontrar su sitio en el mundo de la farándula que sirve de compañero de piso y amigo/ayudante de Kimmy y Carol Kane (Gotham) está genial en su papel de casera loca si hay dos personajes que me han encantado, aparte de Kimmy claro, ellos son Jacqueline Voorhes (Jane Krakowski, 30 Rock) y su hijastra Xanthippe Voorhees (Dylan Gelula, Chasing Life).
Jacqueline es la típica mujer florero, casada con un millonario al que apenas ve, por lo que tiene tanto tiempo libre y dinero como muchas obsesiones en la cabeza. Ella contrata a Kimmy para que cuide de sus hijastros y le haga todas esas cosas (todo) que no sabe hacer por ella misma ya que nunca ha levantado un dedo. Entre ambas se formará una bonita amistad que vemos desarrollada a través de la temporada.
Junto a ella conocemos a Xanthippe, la típica adolescente consentida y rebelde que sin esforzarse tiene todo lo que quiere. Ella ha sido sin duda mi personaje favorito de la temporada, ella tiene unas salidas, unas formas de hablar y actuar que son simplemente geniales.
Junto a estos personajes hay que añadir a Gretchen (Lauren Adams), Cyndee (Sara Chase) y Maria Nuñez (Sol Miranda), las otras mujeres encerradas en el bunker con Kimmy o a Dong (Ki Hong Lee), un chico vietnamita que acaba siendo su compañero de estudios.
Como podéis ver un elenco multicultural que toca varios elementos y que es uno de los grandes puntos fuertes de la serie. Por si esto no fuera suficiente, los tres últimos capítulos de la temporada cuentan con las apariciones de Tina Fey y Jon Hamm (Mad Men).
En resumen, una serie que si no fuera de Netflix (NBC se la vendió) probablemente no hubiera visto, algo con lo que creo que coincido con mucha gente, pero que gracias a ello he disfrutado mucho.
UKS ya está renovada para una segunda temporada.


