CHICAGO FIRE 3×11 – REVIEW

Chicago Fire 3×11 – Let Him Die (SPOILERS)


Anteriormente en Chicago Fire…
Casey se fue de borrachera con Severide y discutió con Dawson; al Baby Boden no le llegaba suficiente oxigeno a los pulmones; un mafioso de apellido absurdo está empeñado en culpar a PeterMills de la muerte de su hijo.

Después de un mes de parón llegamos al episodio 10DS, un capítulo con una o dos cosas destacables, pero en general un poco flojo.

Como decía, Papito sigue culpando al ex-candidato de la muerte de su hijo y por eso mandó a dos de sus hombres a secuestrar a PeterMills y Brett y de paso matarlos.  PeterMills, que parece haber estado tomando clases de defensa personal en su tiempo libre, consigue hacerle una llave con las piernas a Vic, el conductor, que termina estrellando el coche. Los cuatro acaban en un almacén con Vic herido en el cuello. PeterMills se ofrece a curarlo a cambio de que les dejen ir. Menos mal que fue él el negociador, si llega a ser Brett, capaz que además de curar al chico, también les enseña a cocinar.

El caso es que, por lo que sea, Brett intenta convencerle para que lo deje morir, pero antes de poder hacer nada, los chicos de la 51 acompañados de Halstead y otros polis consiguen llegar al almacén siguiendo unas pistas que ni las de Hansel y Gretel, gracias al buen ojo de Dawson y la ceguera de los demás, al ver tiradas en la calle un par de toallitas desinfectantes que usan los paramédicos.

En el interrogatorio Papito niega tener algo que ver con el secuestro, pero finalmente Vic decide hablar y acaban arrestando a Lullo. Me hizo gracia Brett toda cabreada porque tuvo un arma apuntando a su cabeza durante horas… Bitch please, a Shay la apuntaron más de dos veces (y con distintas armas) y no se quejó. Pero no nos engañemos, lo que más nos interesaba era saber qué le había regalado PeterMills a Brett: Un tiburón de juguete vestido de Hawaiiana para el salpicadero de la Ambulancia. Muy cuco.

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A pesar de que acordaron separar lo personal de lo profesional y viceversa, han terminado haciendo todo lo contrario y eso es algo que ha afectado a su relación, por eso Dawson decide que lo mejor es cortar con Casey e irse del piso. ¿Que dónde va a vivir ahora? Pues en el apartamento de Brett, claro. ¿Recordáis cuando a la mitad de la 1º temporada Shay iba a irse a vivir con Dawson después de discutir con Severide y al final no porque acabó en el hospital? Pues eso.

Dawson está convencida de que hizo lo correcto porque Casey no dijo ni hizo nada para impedir que se fuera, pero él piensa que hubiera sido injusto retenerla después de lo difícil que tuvo que haber sido para ella tomar esa decisión, y por eso acabó pagándolo con la pared. Aunque Matt tuvo más suerte que Xander y no se le quedó la mano encajada. Aun así, pobre pared.

Por otro lado tenemos el drama del Baby Boden.
Aunque en un principio les dijeron que a causa de la falta de oxigeno podría tener daños cerebrales, la cosa acabó bien y ahora el crío ya respira por sí mismo. Sin duda ver cómo todos mostraban su apoyo a Boden me pareció lo mejor del capítulo, y sobretodo la relación Boden-Herrmann, que merece poder ser disfrutada más a menudo. Además, me encanta el vozarrón de Eamonn Walker. Dato random.

Y por último tenemos el incendio en una unidad de almacenamiento, que parece ser el sitio donde un pirómano guardaba sus juguetes.
Un pirómano que, por el recorte de periódico que encuentra Dawson una vez apagado el fuego, puede que fuera el culpable del incendio que acabó con la vida de Shay.

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