Con Point of Origin, octavo capítulo ya de la cuarta temporada de la serie, Person of Interest nos ha dejado, una semana más, otro de esos capítulos de gran nivel, lleno de cosas muy destacables, pero si algo nos ha dejado por encima de todo es el terreno listo para algo serio.
En este nuevo episodio, dirigido por Richard J.Lewis, un clásico ya de la serie, nos encontramos a Reese haciendo de profesor en la escuela de la policía, enseñando tácticas a los estudiantes. Como siempre eso no es más que una tapadera ya que su misión verdadera es controlar al úiltimo número recibido, una de sus reclutas, una tal Dani Silva.
Enseguida descubrimos que algo raro pasa con esta chica ya que en sus ratos libres se dedica a seguir a sus compañeros de clase. Reese se dedicará a controlarla dentro de la académia, mientras que lidia con las exigencias de su psicóloga. Será cosa para Fusco y Shaw, nos encanta esta pareja, de investigar un poco para averiguar lo que pasa.
No todo iba a ser caso de la semana por muy bueno que sea.
Algo activó el radar de Samaritan cuando Grice dejó escapar a Shaw, como vimos al final de Honor Among Thieves, por lo que la máquina, con Greer súper pendiente, ya está manos a la obra para descifrar la identidad de esa persona y por si los recursos de Samaritan no fueran suficientes Martine (nuestra amada Terminator) empezará a remover cielo y tierra en busca de esa misteriosa criminal que escapó.
Sólo necesité dos minutos de la premiere de la temporada para tener abosultamente claro que la adición de Cara Buono (Martine) a POI era otra genialidad. Por si después de su tiroteo-batalla con Root no nos había quedado claro, en este capítulo lo demuestra con creces.
Otro gran personaje interpretado de maravilla por dicha actriz.
A medida que avanza el capítulo nos damos cuenta de que nos vamos, una semana más, a algo que llevo ya muchos reviews menciondo casi sin descanso, «hidding in plain sight«. El lema de la temporada aparece de nuevo cuando nos damos cuenta que Dani Silva, personaje que ha interpretado de forma genial Adria Arjona, todo sea dicho, no es más que un topo de Asuntos Internos buscando a otro topo dentro de la académia de policía.
Tanto ella como la persona a la que busca se hacen pasar por simples estudiantes, escondidos entre la multitud, a plena luz del día. Todos los últimos episodios hacen referencia a ello de alguna forma y aquí, por si fuera poco, Martine le dice la «frase clave» a Greer.
«They hide in plain sight, behind everyday 9:00-to-5:00 cover jobs,
luring them into a false sense of security. The thing they always forget? Relationships.»
Person of Interest se está metiendo de lleno en uno de los campos
que mejor controla, las guerras entre bandas. En otro de esos giros que tanto nos gustan descubrimos que el topo era un infiltrado de nuesto amigo Dominic. Su objetivo sigue siendo derrocar a Elias y para ello va a lo práctico. ¿Para qué va a buscar algo contra su rival cuando puede robar todo lo que tiene la policía sobre él?
El plan era perfecto. Robaban los archivos y de paso se lo montaban para inculpar a Silva del asesinato de su compañero matándolo con su pistola. Todo era perfecto hasta la intevención de Reese, quién se está conviertiendo, como con HR, en el gran enemigo de la banda.
¿Os acordáis de la mítica frase The Man in The Suit Dies Tonight?
Por otro lado, tras unas visitas a Katya Rodchenko, la colaboradora de Tomas que fue detenida por Fusco en el último capítulo para que Shaw pudiera entrar en la banda, y a su amigo Romeo, escena en la que nos demuestra lo mega bad-ass que es, nuestra querida Martine se acerca cada vez más a localizar a Shaw, algo que ocurre al final del capítulo en una escenaza brutal.
La cara de Shaw al verla (¡menudo cliffhanger!) es impagable.
Si a eso le sumamos que al final del capítulo llega un nuevo número y este es el de Elias ya nos quedamos con unas ganazas increibles de la llegada del próximo episodio de la serie. Hay mucha cosa, muy grande, preparada para lo que nos queda antes de el parón invernal.
Person of Interest ha vuelto a construir una historia que ha crecido semana a semana de forma gradual hasta llevarnos a la traca final.
Destacar un par de cosas que me han gustado antes de terminar.
La primera es una nueva mención a la realidad. En una conversación entre Dominic y su gente, cuando está explicando el plan de robar la información de la policía sobre Elias, escuchamos de nuevo el nombre de Edward Snowden, la persona que destapó el programa PRISM, la máquina que nos espía a nosotros en la vida real.
– Edward Snowden cleaned the NSA’s clock.
– Yeah, now he’s got to live in Russia.
– Thing is, Snowden didn’t work at the NSA. He worked at the satellite office. That’s bureaucracies for you. Grow so big they lose track of things. The academy’s like a satellite for the NYPD. Gave you direct access to their computers.
Las otras dos son la escena en la que Shaw descubre que el mazas con el que pasó un día es realmente Dominic, el jefe de la banda (¡su cara y su reacción son geniales!) y la aparición del Bear. Grande.
There’ll always be cops just like there’ll always be gangsters.





