CHICAGO FIRE 3×04 – REVIEW

Chicago Fire 3×04 – Apologies Are Dangerous (SPOILERS)

Anteriormente en Chicago Fire…
Dawson consiguió entrar como candidata en el Camión 81; PeterMills tuvo que dejar el Escuadrón y quedarse en la Ambulancia a causa de su vértigo posicional; Severide intenta superar la muerte de Shay bebiendo.

Llegamos al capítulo 3DS (como la Nintendo), y episodio número 50 de la serie, y por primera vez en semanas parece que ha vuelto a recuperar el ritmo de las anteriores temporadas.

En esta nueva entrega de Los Dramas de Severide, nuestro amigo bombero pilla una borrachera importante y tiene que volver a casa en metro, donde aprovecha para echar una cabezadita hasta que una parada en seco le despierta, seguida de una chica que aparece por ahí gritando que alguien está disparando. Severide va al vagón de al lado donde un chico armado ha matado a varias personas y herido a la operadora de metro. Mr. Dramas intenta mantener con vida a la mujer poniéndo en práctica lo que Shay le enseñó, a la vez que huyen de André y su amigo. Gracias a la señal de humo, Burgess y su nuevo compañero Roman los encuentran en cuestión de segundos y arrestan a los dos chicos. Me he quejado tantas veces de lo rápido que resuelven las cosas en esta serie, que paso de volver a hacerlo.

Al día siguiente, los chicos de la 51 hacen apuestas sobre cómo se hizo ese morado en el ojo, y Boden decide darle un ultimatum.

La charla entre Casey y Severide fue uno de los momentos que más me gustaron del capítulo. Me pareció bonito que Casey le devolviera el «favor» por la charla que Mr. Dramas le dio cuando Hallie murió.
También estuvo bien volver a ver a Kendra por el hospital cuando Severide fue a visitar a la operadora de metro, que apareció más tarde por la Estación para agradecerle que le salvara la vida y con intención de conocer a Shay. Menos mal que el capítulo terminó justo cuando la mujer empezaba a creerse  Melinda Gordon.

Creo que tampoco me apetece volver a comentar que nos están metiendo a Brett con calzador y que para mi, eso sólo lo empeora.
Ahora además hemos conocido a Harrison, su exprometido, y nos hemos enterado de que en realidad fue él el que la dejó plantada y no al revés, como nos contó al principio de la temporada. Harrison quiere volver con Brett y le da igual que le robara el coche.

Herrmann, Otis, Cruz y el vendedor de biblias Mouch el pirata se enfrentan a la inspección del Molly’s II, que no consigue el visto bueno porque, al parecer,  Hale la tiene tomada con Herrmann. Y es que resulta que hace un par de años, Herrmann le convenció para que invirtiera en su negocio de bebidas energéticas y Hale todavía tiene el garaje hasta arriba de botellas sin abrir. Me pareció un puntazo que nos recordaran aquello de la primera temporada.

Pero lo mejor ha sido el primer día de Dawson como candidata y las novatadas que intentaban hacerle. Pero Dawson ya se las sabe todas. Después de no inmutarse con la broma de la serpiente de plástico, les fastidia la broma del tornillo suelto de la cama haciendo todo lo posible por no sentarse, poniendo como excusa que tenía que lavarse los dientes o darle de comer a Pouch, consiguiendo poner nerviosos a los chicos y hacerme reír a carcajadas.

Después de que en su primera misión un hombre casi muriera aplastado por la demora de Dawson en traer los gatos, decide seguir el consejo de Herrmann durante un incendio e improvisar entrando al edificio de enfrente para usar la toma de agua al no poder utilizar las bocas de riego de la calle. Esto hace que gane el privilegio de aparcar el camión al final del turno… y es aquí cuando finalmente consiguen hacerle la novatada y llenarlo todo de confeti, que por supuesto, además tendrá que limpiar.

Como cosa random de la semana diré que me encanta el apartamento super molón Dawsey. 

165502

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.