Tres semanas después aún no hemos superado la muerte de Leslie Shay, uno de los personajes más queridos por los fans de Chicago Fire y del que tuvimos que despedirnos en la season premiere de la serie de bomberos de la NBC.
El pasado día 13 se cumplieron «oficialmente» cinco meses de su muerte, por eso hoy os traigo mi homenaje particular a Shay.
Leslie Shay se convirtió en mi personaje favorito de Chicago Fire desde el momento en el que le dijo a PeterMills que es lesbiana.
No me mal interpretéis, lo que más me gustaba de Shay no era su sexualidad, sino su personaje. Porque a pesar de los tópicos (y aquí los tienen todos), Shay era un personaje bien escrito (dentro de lo que cabe en esta serie) y a menudo era la voz de la razón y del humor, pero por desgracia, estuvo muy desaprovechado.
A lo largo de 47 capítulos Shay nos ha regalado momentazos geniales, normalmente acompañados de sus caretos y comentarios.
Pero también nos han hecho sufrir con ella (exnovias cabronas, camiones comeambulancias, hierros que se le clavan en el estómago, gente que la apunta con armas…). Parece que cuando se quedaban sin ideas, la tomaban con Shay hasta que se les ocurría otra cosa.
Está claro que su relación con Severide y Dawson y la química con ellos era de lo mejor de la serie. Dos amistades muy bien escritas y reales, con sus más y sus menos, y llenas de grandes momentos.
Shay no dudó en apoyar a Gaby cuando tomó la decisión de convertirse en bombero, y en ayudar a Casey a elegir el anillo de compromiso. Dawson incluso se ofreció a comprarle los vinilos que Clarice se había quedado cuando rompieron. Probablemente soy la única que se quedó con la duda de saber si finalmente se los compró o si Clarice llegó a devolvérselos alguna vez. Supongo que nunca lo sabremos.
En la segunda temporada, fuimos testigo de cómo el suicidio de uno de sus pacientes afectaba a su relación y durante un par de capítulos vimos el comportamiento autodestructivo de Shay, que nos hizo conocer a Devon, esa chica problemática que siempre llevaba unas bragas muy monas y que acabó robándole media casa a Shayveride y Otis, olvidándose de llevarse también el mando de la tele.
Me pregunto si Shay y Otis tuvieron ocasión de hacer ese maratón de Battlestar Galactica del que hablaron aquella vez.
Por suerte, siempre nos quedarán los momentazos y frasazas Shawson, como su reconciliación; el rato incómodo que pasaron en el ascensor con aquella pareja desnuda; lo contentas que se pusieron en el piloto al ver a Willy, su portero favorito («I should flash him next time, I love that guy.»); el enfrentamiento con la serpiente («Bitch, are you out of your f—«); la manía de Shay de tocarle el culo a Dawson; el choque de puños en la season finale; o… En realidad creo que todas sus escenas juntas son mis favoritas, y siento que al ser los dos únicos personajes femeninos, merecían más tiempo en pantalla.
Con Severide tenía una relación especial, eran algo así como «bros«, esa palabra horrible que se ha puesto tan de moda últimamente.
Como vimos en otro flashback al final de la season premiere, acordaron estar allí el uno para el otro. Siempre. Pasase lo que pasase.
Y hasta el último momento, cumplieron con su palabra, a pesar de haber tenido algunos altibajos a lo largo de la serie.
Entre mis momentos Shayveride favoritos están la vez un favor a Severide preguntándole a PeterMills por su hermana y él pensó que se la quería ligar; cuando después de darle el alta a Shay, Severide le trajo un helado de menta y chocolate y una peli de esas con toda la pinta de ser malísima y que a ella le hizo ilusión; cuando Severide intentó subirle el ánimo a Shay queriéndola llevar a un club de striptease; y cuando fueron los padrinos del hijo de Herrmann.
Shay siempre estaba ahí para todo el mundo, por eso los guionistas pensaron que sería buena idea matarla para hacer sufrir al resto de los personajes. Pero lo cierto es que los únicos que parecen estar pasándolo mal por ello son Dawson y Severide, los demás pusieron caras tristes en el primer capítulo y siguieron con sus vidas.
De hecho, si nos paramos a pensarlo, los únicos que no tenían una trama abierta para la tercera temporada a finales eran Otis, Cruz, y Severide. No quiero pensar que la muerte de Shay fue para darle una trama-drama a Severide (otra más, quiero decir), pero es difícil no tener esa sensación a veces.
Y se supone que nos tiene que servir de consuelo ese flashback de su llegada a la Estación, que fue tan sacado de la manga que no hay forma de colarlo en la línea temporal de la serie, que ya de por sí estaba mal escrita. Resumiendo rápido: En la primera temporada Dawson le recuerda a Shay lo echa polvo que se quedó cuando Clarice cortó con ella. Shay habla con Severide sobre el piso que compartió con Clarice y los 3 años que tuvo con ella. Otis comenta delante de todos que ya vio venir el «lesbianismo faker» de Clarice. También se comentó algo del tattoo que casi se hizo cuando Clarice la dejó por primera vez.
En el flashback de la season premiere Shay llega nueva a la Estación y se ofrece como compi de piso de Severide, ya que casualmente ambos estaban buscando uno. O sea, nada que ver.
Lo peor de es que estamos descubriendo más sobre Sylvie Brett, de lo que hemos descubierto sobre Shay en dos temporadas.
Como he dicho, Leslie Shay fue un personaje muy desaprovechado y en mi opinión no le dieron la despedida que merecía.
Sinceramente, antes de saber que iban a matar a un personaje principal, me gustaba pensar qué iban a hacer con Shay en la tercera temporada, qué dramas iba a tener, cuántas veces acabaría en el hospital, con qué puntazo me haría reír, si seguiría con Devon, y si volvería a tener a Rafferty de compañera. Hay tantas cosas que deberían haber hecho esta temporada con ella…
Empezando por explorar su relación con Devon (el final de la segunda temporada dio a entender que habían vuelto) y por qué siempre terminaba con chicas que la trataban fatal (quien dice siempre, dice cuatro veces. Cinco contando a la chica random del flashback del 3×01); o las mil y una risas que nos podrían haber dado con ella y Rafferty, otro personaje desaprovechadísimo. También me hubiera gustado ver más sobre su relación con Casey.
Por eso sigo sin entender la decisión de un matar a un personaje que daba tanto juego, que metía ese punto de sarcasmo que te hacía adorarla cada vez más , con el que hemos pasado tan buenos ratos y con el que nos han hecho sufrir más de cinco veces por temporada.
Y por favor, no me hagáis hablar del funeral que no tuvo.
En definitiva, te echaremos de menos, Shay. Siempre.


Lo que podría haber sido la ambulancia 61 y en lo que ha quedado… de un posible Shay/Rafferty hemos pasado a un Mills/Brett. Lo pienso y me dan ganas de llorar…
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Totalmente de acuerdo.
Supongo que pensaron que nos interesaba más el cambio de PeterMills del Escuadrón a la Ambulancia (igual que (no) nos interesó su cambio del Camión a Escuadrón), y su posible relación con Brett, que la relación Shay/Rafferty…
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