Chicago PD 1×10 – Review

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Chicago PD 1×10 – At Least It’s Justice (SPOILERS)


Anteriormente en Chicago PD…
Stillwell metió a Sumner en la Unidad de Voight; Ruzek y Burgess se hicieron colegas; Halstead se convierte en el principal sospechoso de la muerte de Lonnie Rodiger, un asesino pedófilo al que le ha estado rastreando la tarjeta de crédito.

Ahora que me estaba acostumbrando a que esta serie no tuviera previously, van y lo ponen. Que no me quejo, ojo. De lo que me quejo es de lo mucho que han usado en cuestión de un par de meses la misma chorrada: Matar a alguien y poner como sospechoso a uno de los protagonistas. Super original y esas cosas.

Ya me pareció una tontería cuando en Chicago Fire alguien mató al ex novio de la mujer de Clarke y crearon un drama innecesario culpándolo a él para que al capítulo siguiente nos desvelaran que en realidad había sido la fea más que fea de su mujer y que él sólo la estaba protegiendo, y me lo volvió a parecer cuando otro alguien mató al tío que había secuestrado a la hermana de Severide y, oh sorpresa, lo culparon a él y al episodio siguiente nos dijeron que había sido Benny (el padre de Severide), así que pasé totalmente del tema cuando en el capítulo anterior de Chicago PD se cargaron a Rodiger y señalaron a Halstead, porque sabía que iban a dar otra explicación absurda.

Todo el mundo le hace el vacío a mi pobre Pato Jay porque es sospechoso de haber matado a Rodiger aunque todos menos ellos sabemos que no ha sido así, y por eso Voight le hace entregar su placa y su arma y le echa la bronca a Antonio, porque fue él el que lo metió en su Unidad.  Pero más tarde, Antonio se reúne con Halstead y además de darle un empujón, un guantazo y un puñetazo (estaba generoso), le entrega el informe del homicidio de Lonnie. Ahí es cuando Halstead se da cuenta de que el padre de Lonnie le mintió a la policía al decir que su hijo no volvió a casa aquella noche, y lo sabe porque él estuvo siguiéndole y le vio entrar. Y resumiendo mucho: Phil Rodiger mató a su hijo. Fin.

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Ya podemos centrarnos en el cameo de PeterMills y Severide, que dan paso al caso de la semana, que es nada más y nada menos que una señora mayor estrellando su coche contra el de un tío que se da a la fuga porque tiene un muerto en el maletero.
Va de Dexter Morgan por la vida.

El cuerpo encontrado en el maletero del coche (que había sido robado) era el de Richard Elliot, un asesor de ADN que había testificado para el fiscal, y que iba a testificar al día siguiente en el juicio de Nicholas Djurovic, un tío pelirrojo con cara rara que quiere denunciar a la ciudad, a Antonio, Ruzek, Olinsky y Lindsay, a sus madres por tenerlos, a sus padres por siquiera pensarlo y a vete tú a saber quién más si Antonio no le hubiera mandado callar, y que no ha tenido nada que ver con la muerte de Elliot.

¿Y qué pinta Severide? Él es el que vio la cara del tío que se dio a la fuga, un miembro de los Northsiders llamado Tony Jonston.

Me encanta cuando van en busca de Jonston y Ruzek intenta hacerse el guay abriendo la puerta con el hombro y se deja todo el lado derecho de su cuerpo ahí.Por suerte para su ego, lo consigue a la segunda. Una vez dentro encuentran el cadáver de Jonston en un cubo con ácido, y su móvil intacto. Gracias a eso, dan con su abogada y con otra escena que también me encantó: La sonrisita de Voight cuando Lindsay le dice que le bese el culo.

La abogada de Tony Jonston les da el nombre Jacob Sims, el jefe de los Northsiders, y Voight y su Unidad se meten en un tiroteo contra él, que acaba con un policía muerto y Platt paseando el cubo de donaciones para el poli muerto por toda la oficina.

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Sumner habla con un informante suyo ex miembro de los Northsiders y eso les lleva al parque de camiones donde la banda tiene un camión con el que van a Indianápolis a creerse Walter White y hacer metamfetamina. Los chicos consiguen pillar a Sims justo después de que dispararan a Ruzek. Otra vez, por suerte para su ego, el chaleco antibalas paró la bala.
Y volviendo a resumir: Elliot era una amenaza para la abogada de Jonston, que estaba a punto de ser despedida, y por eso mandó a Jonston y Sims para matarlo.

Pero además de para ayudar a pillar al asesino (en este caso, asesina) de Richard Elliot, Severide también está ahí para hacer bonito y robarle la granada-pisapapeles a Lindsay y luego poner una excusa muy tonta para ir a su casa a devolvérsela y besarla. Dos veces. No sé vosotros, pero a mi estos dos juntos no me terminan de convencer. Menos buscarle novias al putón de Severide, y más buscárselas a Shay, que también tiene derecho.

Y hablando de novias, el momento incómodo seguido del momento «cómo molas, Platt», está protagonizado por Burgess, Ruzek y la propia Platt.
Ruzek invita a Burgess a tomar algo para animarla un poco después del tiroteo contra Sims contándole algo sobre dos monjes que tenía como moraleja el no cargar con tus problemas, y que acaba con ellos dos besándose. Al día siguiente en la oficina, Burgess le dice que se olviden del tema y sigan siendo amigos, y él acepta. Después Platt, que estaba por ahí en un segundo plano siendo testigo de todo, le acerca el cubo de las donaciones a Burgess con cara estar poniéndola apañada mentalmente, pero como he dicho antes, Platt mola y lejos de juzgarla por lo de Ruzek, le dice que se divierta mientras sea joven.

No puedo decir que esto nos pillara por sorpresa después de las miradas de Ruzek dos capítulos atrás… Aun así creo que prefiero a Ruzek y Burgess antes que a Severide y Lindsay. ¿Y vosotros con qué os quedáis, Lindseride o Burzek?.

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