Chicago PD 1×07 – The Price We Pay (SPOILERS)
En el capítulo anterior nos dejaron como escena final al hijo de Voight yendo a casa de Lindsay con las manos ensangrentadas. En este por fin nos cuentan de qué iba el tema.
Joe Catalano, el colega que hizo Justin en prisión, ha decidido vengarse de Frank Fitori, el hombre que le metió entre rejas y que además es enemigos de su tío, Alessio Colo.
Pero, ¿qué tiene que ver Justin en todo esto? Él fue el conductor del coche en el que trasladaron el cuerpo de Fitori, y eso le convierte en cómplice de asesinato.
Por supuesto, cuando Catalano le dice que Justin también está implicado, Voight hace todo lo posible por volver a proteger a su hijo a pesar de tener a Gradishar pegada a su culo.
Y eso significa dejar escapar a posta a Catalano tras una persecución y omitir sospechosos, algo que hace desconfiar a Antonio.
Mientras, la alegría de la comisaría, la Sargento Platt, anda haciéndoles fotos uno a uno para las nuevas tarjetas de identificación. Con Antonio y Lindsay se toma todo el tiempo del mundo para que salga bonitos . Y hasta les da conversación y les dice piropos.
Pero le tiene tanta tírria a Burgess y Atwater que no espera a que terminen de colocarse y hace la foto cuando se mueven para que salgan mal y luego negarse a repetirla… Hasta que gracias a la ayuda de Ruzek, Burgess y Atwater visitan a la madre de Platt y vuelven a la comisaría con «información» y fotos de cuando era pequeña.
Probablemente toda esta parte haya sido una tontería, pero a mi me ha hecho gracia.
Más que nada porque me recordó al capítulo de Buffy en el que se hacen las fotos para el anuario del instituto y Willow es la única que acaba saliendo mal. Pobre Willow.
Gradishar se reúne con Antonio y le cuenta la verdad sobre Lindsay y que Voight ha estado trabajando con ellos desde que salió de la cárcel, fingiendo ser un poli corrupto para pillar a los malos… sólo que parece que no lo estaba fingiendo. Además, le enseña las fotos con Colo. Gradishar está segura de que Voight sigue siendo un corrupto y quiere que Antonio les ayude a pillarlo, prometiéndole un ascenso.
A partir de ahí la investigación del caso se complica.
Antonio pone a Colo y Catalano en la pizarra de los sospechosos y a Voight no le hace puñetera gracia, y eso aumenta la tensión entre ellos.
Voight y Lindsay revisan la grabación de una cámara de seguridad cercana al lugar donde encontraron el cadáver de Fitori, en la que se ve a Justin como conductor del vehículo, y Lindsay es la que se encarga de ir a hablar con él.
Sé que me repito, pero odio mucho al hijo de Voight. No puedo con su cara.
La escena en la que intenta excusarse con Lindsay poniendo esa voz de lo-que-sea-que-intentara-hacer diciendo que Catalano le apuntó con una pistola y le obligó a mover el cuerpo de Fitori, es la cosa más ridícula que he visto nunca. No sé dónde tomó clases de interpretación, pero deberían devolverle el dinero.
Lindsay se lo lleva a comisaría para que le cuente a Antonio lo que le acababa de contar a ella. Pero antes de que Voight pueda partirle la cara de un puñetazo a Antonio, éste le confiesa lo de su reunión con Gradishar. Pero Antonio está del lado de Voight.
Puede que sea un corrupto, pero Gradishar es peor. Por eso termina mandándola a paseo y recordándole que su ex compañero se suicidó cuando ella se empeñó en putearlo sólo para poder ganarse un ascenso. Menuda perla de tía.
Tras una charla con su hijo, Voight decide alistar a Justin en la marina y quitarlo de mi vista para un par de años. Gracias, Hank. A ver si allí le enseñan interpretación.
De paso, parece que también ha decidido quitarse de encima a Catalano, ya que poco después descubren el cadáver en el río y hasta se permite hacer uno de sus comentarios.



