Chicago Fire 2×10 – Not Like This (SPOILERS)
Anteriormente en Chicago Fire….
PeterMills ha pasado las pruebas para ser policía; ¡Dawsey!; Severide estuvo un capítulo entero para sacar a un chaval de una excavadora; Clarke se enteró de que su mujer le debe dinero a su ex; McLeod cerrará la Estación 51 después de este último turno.
Chicago Fire se despide de nosotros con un capítulazo y dejándonos con un cliffhanger hasta el día 7 de enero, seguido del estreno de Chicago PD el día 8.
Empezamos viendo a Clarke, Severide y Herrmann de borrachera en el Molly’s.
Todo son risas hasta que aparece Hayes con dos amigos diciéndole a Clarke que le pague el dinero que le debe su mujer. Clarke amenaza con matarlo después de que éste insultase a Lisa. Al día siguiente Antonio le dice que es sospechoso de la muerte de Hayes. Aquí se quitan algunas tramas de la misma forma en las que las metieron: tontamente.
Como lo de la prima de Otis. Aún no sé qué necesidad había de meter a Zoya en la serie para no pintar nada y luego quitársela de encima de esa forma, dejándonos a Cruz depre (por si no fuera ya lo bastante pesado cuando está «normal»), y proponiéndole a Otis que se vayan a vivir juntos, aunque no sean tan guays como Shayveride.
Porque sí, Cruz sabe de la existencia de Shayveride y quiere que a él y a Otis se les llame Crotis. Uno de los shipnames más feos desde Caskett.
Pero vamos al tema: Es el último turno de los chicos (y Shawson) de la Estación 51.
Nadie está contento con el cierre de la 51, así que proponen reagruparse con sus compañeros de oficio para ir tras McLeod. Pero mi amiga la del altavoz no les deja idear el plan tranquilos porque un hombre está atrapado en su coche (con otro vehículo a punto de aplastarlo) y necesita que le ayuden.
Severide pone el plan en marcha pidiendo ayuda a un compañero, que a cambio quiere que él dé clases de entrenamiento básico a los nuevos bomberos.
Ahora que han pillado a Greg Sullivan gastándose el dinero del sindicato en viajes y cosas, Herrmann anima a Mouch para que aproveche la oportunidad. Mouch se presenta ante el sindicato diciendo que no deberían dejar que el gobierno les pase por encima, y ellos le dan un expediente sobre McLeod en que el pone que recibe un bonus de 200.000 dólares cada vez que consigue que bajen en un 10% el presupuesto de una Estación.
Dawsey creen que ya que es el último día en el que estarán todo juntos, deberían hacer pública su relación, contárselo a sus compañeros. Pero mientras, deciden seguir ocultándolo en el despacho de Casey. Shay casualmente pasaba por allí cuando Dawson sale con la camiseta por fuera de lo pantalones, y poniendo su cara de «no es asunto mio, yo no he visto nada, a mi no me preguntéis» le da a Dawson una carta que acaba de llegarle.
Resulta que Dawson hizo un examen para ser bombero, y 6 años después la han aceptado. A buenas horas. Shay está encantada y le muestra su apoyo en todo momento, diciéndole lo «kickass» que es. Dawson, modestia a parte, le da la razón, aunque está preocupada por la opinión de Casey.
Shay decide preguntar por Dawson a sus compañeros qué opinan sobre las mujeres bombero. Parece que nadie tiene nada en contra de ello… excepto el ratón de Herrmann, que se pone a decir tonterías sobre las diferencias entre el cuerpo y la fuerza de un hombre y de una mujer. Dawson, aguantándose las ganas de partirle la cara, le pone en su sitio diciéndole que las mujeres podemos entrar en sitios pequeños (para ser justos, Herrmann también, porque es un canijo), recordándole que una mujer (ella misma) le salvó la vida en un incendio, y que se saque la cabeza del culo. Cada vez adoro más a Dawson.
El cachondeo del capítulo llega cuando mi amiga del altavoz manda a Shawson a casa de una pareja, a la que nada más llegar, se encuentran desnudos y sin reparo alguno.
La escena del ascensor con Shawson mirando a la vez y con el mismo careto a la pareja desnuda es lo mejor que he visto en esta serie. La cara que se les queda al ver al colega de la pareja colgando de un arnés, tampoco tiene desperdicio. No sabéis lo mucho que echaba de menos a esta Shay y estos momentos Shawson.
Gracias a la pregunta de Nathan, el chico de la excavadora que lleva casi todo el capítulo delante de la Estación recogiendo firmas, PeterMills cae en la cuenta de que su novia Isabella trabaja para el senador Wheeler y que puede usar su influencia para acabar con McLeod, que ya se ha ganado el odio del vecindario y el resto de bomberos Chicago.
Isabella toda jefa le hace firmar unos papeles a McLeod para que deje de ir por ahí cerrando Estaciones, y hasta Boden se permite un poco de chulería al decirle «te has dejado uno«. Adiós McLeod. Como decía, tienen una manera muy peculiar de cerrar tramas.
En mitad de la celebración del no-cierre de la 51, Shay insiste en que Dawson tiene algo que decir. Casey cree que va a contar «eso», pero la sonrisa se le va de la cara cuando resulta ser «lo otro». Dawson va a ser bombera. Mi amiga la del altavoz ni siquiera deja a Dawsey discutir el tema en privado, porque el incendio de un apartamento es más importante.
El incendio es bastante grave y Boden no quiere que se demoren mucho por si acaso.
Justo en el último minuto una mujer aparece pidiendo que salven a su bebé.
Mientras Herrmann saca a la mujer del edificio, Casey se encarga de coger al niño, pero el edificio empieza a venirse abajo y queda atrapado bajo un tablón cuando éste se le cae encima, golpeándole la espalda. Los chicos consiguen rescatarlo, y cuando sale por la puerta con la cara ensangrentada, Casey se desploma después de darle el bebé a Dawson.
De camino al hospital, Dawson y Severide intentan mantenerlo con vida.
Esto hace que PeterMills decida seguir siendo bombero, descartando la idea de ser poli.
Una vez allí, la doctora les dice que Casey tiene un hematoma epidural y que le están haciendo una cirugía de emergencia.
Como final, nos dejan la escena de Dawson viendo a Casey en el quirófano.
¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Qué opináis de lo que llevamos de temporada?
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Había decidido hace unas semanas aparcar de lado unas cuantas series porque apenas tenia tiempo para verlas. Una de ellas había sido Chicago Fire fue un tremendo error.
Esta semana con un poco mas de tiempo decidí retomarla y me vi los cuatro capítulos que tenia pendientes casi casi seguidos. Brutal absolutamente brutal. Vuelve a ser de mis series imprescindibles. Es muy completa sus tramas son interesantes (Salvo esas sub tramas que no pintan nada y solo duran dos capítulos)
Me fascinan las escenas de rescates e incendios. Están muy trabajadas. Es mas un bombero me contó un día que son muy reales y emplean los métodos que ellos mismo realizan. Si la serie de por si es muy entretenida ese toque de realidad le viene perfecto.
Para mi ya fue la grata sorpresa de la temporada pasada y esta me esta encantando. Tengo muchas ganas de ver Chicago PD ya que creo que puede llegar a tener el nivel de Chicago Fire tal y como se ve cuando aparecen en la serie.
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¡Gracias por comentar!
A veces por la falta de tiempo es mejor acumular series y retomarlas cuando se tenga un poco de tiempo libre, algunas incluso se disfrutan más.
La verdad es que se nota bastante el presupuesto que tienen en esta segunda temporada, las escenas de rescates e incendios están mucho más trabajadas, muy bien hechas.
Otra cosa a agradecer es el realismo de las situaciones, como has dicho.
Chicago PD tiene bastante buena pinta.
Espero que el «experimento» salga igual de bien que Chicago Fire, porque es un poco arriesgado hacer un spin-off de una serie tan reciente.
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