Chicago Fire 2×04 – Nuisance Call (SPOILERS)
Anteriormente en Chicago Fire….
Gail McLeod le pidió a Clarke que reportara todo lo que pasase en la Estación 51; Isabella (una amiga de Dawson) está ayudando a Mouch con su campaña y de paso tontea con Mills; Casey está cuidando de los hijos de Heather; Jay, el ligue de Dawson, trabaja para Arthur el mafiosillo; Hadley es el pirómano que iba tras Severide.
Severide y su padre están hablando sobre la investigación de Hadley en el nuevo apartamento molón al que se ha mudado con Shay, cuando ella baja para quejarse de un póster de Battlestar Galactica (la original de 1978, no el remake) que Otis ha colgado en una de las paredes. Bueno, en realidad no se queja, pero no le convence eso de meter también a Otis en el apartamento, ya le basta con un pringao como para tener a otro que vale por 10.
Jay quiere hablar con Dawson, pero ella no quiere saber nada de él porque está mega convencida de que la ha utilizado para espiar el Molly’s. Además, está en el parque hablando con Casey mientras los niños juegan por ahí.
Herrmann le cuenta a Antonio lo de Dawson y Jay, y luego ellos dos tienen una charla de hermanos en la que Antonio le dice a Gaby que Jay es un poli infiltrado (sorpresa y tal), y ella va directa a casa de Mr.Long Island para reconciliarse con él.
Boden necesita dos voluntarios para que le ayuden con el nuevo programa de bienestar, que tiene de todo: talleres, exámenes físicos… Shay está ocupada con su móvil, pero hace gestos a la fila de al lado en plan «venga, vosotros, que cuanto antes terminemos, mejor».
Boden se cansa de esperar a que alguien diga algo y nombra como voluntarios a Mills y Shay, que pone una cara de cabreo muy graciosa. De hecho, pensaba que iba a tirarle el móvil a la cara a Boden. Y seguramente iba a hacerlo, pero nunca lo sabremos porque mi amiga la del altavoz necesita que la ambulancia 61 vaya a casa de Darryl, un tío diabético que se aburre mucho y de vez en cuando quiere que Shawson vaya a visitarle.
Shawson llega a casa de Darryl, que no para de piropear a Shay desde el sofá diciéndole que no sabe lo mucho que significa para él…. y de paso saca una pistola. ¿Dónde tienes el táser, Shay? Es un buen momento para usarlo. Si no voy mal, ya las han apuntado 2 veces con una pistola y 1 con una escopeta. Pero quién las cuenta.
Total, Shawson intenta calmar a Darryl. Dawson es más de dar órdenes en plan policía, pero Shay opta por usar la psicología y acercarse a él diciéndole que pueden irse a Las Vegas a casarse, pero que primero le dé la pistola. Darryl le mira un par de segundos, y entonces… ¡BAM! Se vuela la cabeza delante de Shawson llenándolas de sangre a ellas y a la casa. Sin consideración ninguna. A Shay casi le da un ataque en la Estación cuando se da cuenta de que tiene un trocito del cerebro de Darryl en la hebilla del cinturón.
Por su parte, Casey le dice a Dawson que si necesita algo, que se lo diga, y que no hace falta que se quede con los hijos de Heather hoy. Estos dos parecen una pareja de divorciados.
Cuando coinciden en la sala, Dawson vuelve a sacarle el tema a Shay diciéndole que debería haberle dejado a ella encargarse de la situación, porque ya sabéis, ella es la paramédico a cargo de la ambulancia y no se dedica a tontear con pacientes como Shay, y si le hubiera hecho caso, Darryl todavía estaría vivo. Shay vuelve a poner su cara de cabreo aguantándose las ganas de estamparle la taza en la cabeza a Dawson y le dice que haga lo que tenga que hacer para sentirse mejor, pero que no le dirija la palabra.
Isabella ha organizado una reunión para continuar con la campaña de Mouch, al que va a estar persiguiendo durante todo el día para sacarle fotos. Por supuesto, Hadley aparece por la reunión para tocar las narices y quedarse contento.
Herrmann no desaprovecha la ocasión de expresar su odio a Clarke, hasta cuando Boden le pide que escriba un informe para McLeod (Boden ya está harto de ella) con las interacciones entre Hadley y ellos desde que se fue de la Estación.
Y PeterMills decide hacerse amigo de Clarke invitándole a jugar al billar. Allí Clarke le confiesa que McLeod le pidió que le chivara las cosas, pero que él se negó. Al final resulta que el chivato no ha era él, sino Spellman.
La primera clase de Shay y PeterMills como voluntarios no va del todo bien. Por suerte la del altavoz los manda a un accidente de coche. O algo así. Parece que el conductor quería pillar un aparcamiento en el último piso del edificio y terminó atravesando la pared, dejando medio coche fuera y varios trozos de cemento encima de otro coche que circulaba por la carretera. Severide consigue sacar al conductor de allí y el coche cae desde el edificio justo a la vez que consiguen mover el otro.
Shay está en su nuevo apartamento molón de borrachera con Otis hablando de Battlestar Galactica y Cylons (o Klingons, como les llama Shay. No sé por qué pensaba que andaba puesta en series de ciencia-ficción.). Otis propone hacer un maratón de BSG algún día y ella le dice que se alegra de que se haya mudado con ellos (claramente está borracha) y que necesita más diversión en su vida, pero segundos después Shay pasa de la risa al llanto.
Severide y Capp deciden «rastrear» a Hadley metiendo un móvil en su coche, lo que les hace llegar muy a tiempo al próximo incendio. Una vez dentro, Severide va tras Hadley, que amenaza con soltar la garrafa que tiene en brazos y volar el edificio con todos dentro. Cuando Severide va a detenerlo, parte del líquido cae encima de Hadley, prendiéndole fuego. Casey apaga las llamas del cuerpo de Hadley y lo llevan a la ambulancia.
Al padre de Severide le encanta meter cizaña y va al despacho de McLeod para decirle que a lo mejor el problema no es la Estación 51, sino el jefe. Luego va a darle consejos a su hijo sobre depredadores y presas, diciéndole que se asegure de no ser nunca la presa.
Y acabamos con Shay emborrachándose en un bar y echándole el ojo a una chica (Vedette Lim), que según parece saldrá en un par de capítulos más. Y seguramente creando problemas. O no. Ya veremos. Tampoco me quejaría si hicieran una especie de «Lucky Thirteen» (House 5×05) con Shay. Aunque lo de la espiral autodestructiva sea un topicazo.



