FALLING SKIES 3×07 – The Pickett Line
CAPITULAZO. Para mi sin duda el mejor de lo que llevamos de temporada. Tremendo.
Como esperabamos el capítulo se divide en dos historias y localizaciones.
Por una parte tenemos a la familia Mason (Tom, Hal, Ben y Matt) en su búsqueda de Anne.
Tom le cuenta a Ben que se esta pensando lo de volver a Charleston una vez la encuentren ya que quizás ahí ya no les queda nada por hacer, y menos con un bebé semi extraterrestre, pero Ben opina un poco lo contrario ya que en la ciudad tiene amigos que no lo miran raro.
Matt y Hal tienen más o menos la misma conversación mientras contemplan un paisaje bonito, verde e inmaculado, dónde parece como si la guerra y la invasión no hubiera llegada nunca.
Avisado de que hay enemigos por la zona por un skitter amigo la familia empieza su marcha, por poco tiempo ya que en medio del bosque son victimas de una emboscada por parte de lo que parece una familia, familia que les quita todo. Las armas, las provisiones y los caballos.
Esta familia son los Pickett y sus miebros son padre, hermano y los tres hijos del primero.
Ellos son una familia que vive en una granja en medio de la nada, sitio dónde cuentan que los extraterrestres ni se acercan, que solo los han visto de lejos, dónde viven con la única misión de sobrevivir todos juntos, ayudándose y apoyándose como familia para salir adelante.
Los Mason los encuentran y les sacan todas las armas aunque esta disputa acaba con Matt, pegándole un tiro a uno de ellos, dejándolo al borde de la muerte con una herida bastante fea.
En unas escenas de mentiras y engaños con tal de retomar el control de la situación ambas familias se enfrentan en varias ocasiones hasta que los Pickett, con el padre al frente, tiene a los Mason contra la pared pero no son capaces de dispararlos por lo que Tom gana el duelo.
El tío, el hombre al que Matt disparó, acaba muriendo al nadie poder curarle.
La cosa acaba con los Mason marchándose y dejando a esa familia seguir con su vida.
Una buena trama, bastante entretenida y con buenos momentos y contrastes familiares.
Por otra parte tenemos como sigue la vida «post Masons» en Charleston.
Pope sigue con sus ganas de rebelarse, ganas que aumentan cuando se entera que le van a quitar el sitio dónde tiene montado su bar-chiringuito para poder hacer sitio a más refugiados.
Entre eso y su discurso de rebelarse contra el poder acaba detenido por Weaver.
En medio de discusiones y demás llega (¡sorpresa!) Cochise con el presidente en brazos.
Cochise le salvo la vida cuando el avión cayó abatido gracias a que los Volm tienen el cuerpo más resistente que los humanos aunque el presidente ha quedado herido y necesita ayuda.
Peralta y Weaver discuten con él sobre el tema de la máquina de los Volm y le cuentan sus sospechas de que esa máquina es mucho más de lo que se les dice por lo que Cochise decide llevarlos a verla y ahí es dónde nos enteremos de lo que está pasando de verdad con ella.
Los Espheni pretenden activar en breve una máquina que cerrará la tierra con una especie de campo de fuerza que además de impedir la entrada de la nave Volm al planeta va a acabar con toda forma de vida en la tierra en tres meses, por causas de la radiación que tiene, por lo que la máquina de los Volm está hecha para destruirla (y de paso salvar la tierra) aunque la misión lleva un gran peligro, el peligro es que si no sale perfecto este proceso se acelerará.
Tom sabía del tema pero decidierón guardarlo en secreto para evitar el pánico.
Primera gran revelación del capítulo.
Después de una discusión entre Pope, liberado ya, con Maggie viene la segunda.
Lourdes visita al presidente para cambiarle el suero y charlar un poco con él, este le pregunta como ha aprendido tanto y hablan un poquito sobre Anne y de que ya no está con ellos.
Todo parece muy inocente hasta que Lourdes sale de dicha habitación dirigiéndose al sótano, escondida y con pintas de que algo raro está pasando, dónde nos damos cuenta que se ha ido justo debajo de la habitación del presidente así que ya podemos empezar a sospechar.
Lourdes se estira y saca de debajo de una litera la pistola Volm (la que mató a Manchester), calcula, apunta al tejado y ¡BOOM! directo hacía arriba que acaba con la vida del presidente.
¡¡LOURDES ES EL TOPO!!
Luego la vemos rezando con la cara llena de pequeños bichos extraterrestres por toda la cara.
Revelación segunda aún más grande que la primera. ¿Quién se lo esperaba?
La caza del topo vuelve a ser el tema prioritario en Charleston por lo que Peralta, de nuevo al mando, comanda a Anthony y a Weaver a hacer lo que sea, hay que encontrárlo ya como sea.
Pope y Weaver, por las cosas de estar la mando, sospechan de Peralta. Pobrecitos.
Por si no teníamos suficiente vamos con el final. Volvemos a la familia Mason.
De nuevo en ruta descubren un grupo de mechs y skitters que parece que se dirigen directamente hacía dónde los Pickett por lo que Tom da marcha atrás y va en su ayuda.
En la casa no hay nadie y Tom se ve rodeado por skitters y uno de esos nuevos mechs.
Lo que el capítulo me lleva a deducir, supongo que es la intención, es que los Pickett estaban de alguna forma aliados con los invasores, por eso estaban tranquilos en su zona y nunca los veían por ahí, y que vendieron a la familia Mason, sabiendo lo que pasaría, a los enemigos.
Tom se ve rodeado y final.
Capitulazo el de está semana preparándonos para el siguiente, empieza la recta final, del que por lo que hemos leído la crítica habla maravillas calificándolo como «de lo mejor del verano».




