DEFIANCE 1×07 – Goodbye Blue Sky
(SPOILERS)
Anteriormente en Defiance…
La ex alcaldesa Nicky Riordon mandó a Birch a casa de los McCawley para robarles el artefacto que Luke tenía en su cuarto y que Rafe encontró. Quentin le hizo caso al fantasma de su hermano y estranguló a Birch lanzándolo luego a la lava azul de las minas. Amanda le dijo a Sukar que en Defiance hay buena gente (ella como la Good Human que es, lo sabe mejor que nadie) y que debería intentar integrarse. Irisa tiene visiones.
Como decía antes, Irisa tiene visiones, y para empezar el capítulo nos muestran una de ellas en la que Sukar muere a causa de la Razor Rain (o lluvia de metralla metálica espacial). Después pasamos a otra sesión de DJ Tarr en Radiopatio Defiance en lo alto del arco, con su novia Christie como invitada. Amanda llama a Alak para decirle que ponga «Shiny Happy People» y llamarlo Punk. Christie después de flipar porque el malote de su novio le ha colgado a la alcaldesa (con ese gusto musical tan pésimo, yo también le colgaría), le dice que tuvo una conversación con Stahma sobre un ritual de baño para recién casados.
A Christie no le mola nada estar en un jacuzzi con su familia política, le da cosa que la vean desnuda o en bikini o lo que quiera que le dejen ponerse para no ir desnuda, pero seguro que es la primera que se apunta a una fiesta en la piscina de sus colegas.
La ex alcaldesa Nicky se presenta en casa de los McCawley, con la excusa de que se le ha roto el coche, y con toda su cara, se autoinvita a quedarse allí mientras pasa la tormenta. Luego confiesa que ha venido buscando a Birch porque la última vez que lo vio, lo mandó a casa de Rafe y piensa que lo han matado. Quentin está siendo atormentado por el espíritu de las navidades pasadas su hermano Luke, y le cuenta a Rafe lo que pasó con Birch.
Irisa está haciendo la maleta porque se va a buscar a Sukar, y Nolan le acompaña.
Cuando llegan, otros Irathients (que parecen sacados de Avatar) le dicen que Sukar está muerto y la invitan a quedarse para el funeral. Mientras le hacen el ritual de hundimiento a Sukar cantando una canción de esas que cantaba Xena en los funerales, Sukar resucita. Ni siquiera esperó al tercer día, esta debe de ser una de las nuevas reglas que nos decían.
Nolan, como no estaba invitado al funeral, vuelve a Defiance y le pide a Alak, que estaba discutiendo con Christie sobre lo del baño con sus padres, que le pase con el pueblo para avisar de que la tormenta que se avecina es una Razor Rain, y aconsejar que es mejor quedarse en casa. Sukar (que según él, por su cuerpo fluye el camino a Irzu) e Irisa vuelven a Defiance, para robar cables, y Sukar mata al dueño de la tienda cuando éste le dispara con la escopeta, y luego los trozos de metralla empiezan a caer del cielo.
Stahma entra en el NeedWant para pedirle a Kenya que se acueste con Alak.
Según Stahma, acostarse con un humano es «extremadamente complicado«, con todo eso del Punto-G, y quiere que su hijo tenga contenta a Christie en la noche de bodas para que luego le cuente a su padre lo genial que es su marido.
Kenya se ríe porque ninguna chica va a hablar de sexo con su padre, y Stahma se siente insultada: «tratarme como una tonta me convierte en una. Y yo no soy la tonta de nadie«.
Kenya se disculpa y la invita a una copa. O tres, que Kenya intenta emborracharla mientras hablan. Luego nota que Stahma sólo habla de Datak y Alak, y quiere que le hable un poco de ella. Resulta que en su planeta, Stahma era muy buena en poesía (solo que allí no se escribía, sino que se hablaba o cantaba). Después Kenya la invita a bailar.
Aprovechando que ya ha pasado la tormenta, Nicky decide que ya puede irse de la casa de los McCawley, llevándose de recuerdo una almohada (Nicolette Riordon es de las que roba el albornoz y el jabón de los hoteles), con la excusa de que tiene una mancha de sangre que puede ser de Birch. Rafe le dice que fue él quien lo mató, y ella le dice que si eso fuera verdad, él no lo admitiría, a no ser que estuviera protegiendo a su familia. Para seguir cabreando al personal, le dice a Quentin que si quiere saber qué le pasó a su madre, que vaya a verla. Rafe, que ya está hasta las narices de la vieja, la coge del cuello y le dice que si vuelve por ahí, la matará. Ella luego le hace el mejor corte de mangas enseñándole el cortecito que se ha hecho, y se va de allí chupándose la sangre del dedo.
Nolan y Amanda salen después de la tormenta para buscar heridos y se encuentran con Tommy, que hizo «zig» cuando tendría que haber hecho «zag», y por eso tiene una herida en el costado. Amanda y Nolan llevan a Tommy hasta Yewll, pero se encuentran la enfermería patas arriba y a Doc diciéndoles que Sukar le atacó acompañado de Irisa.
Irisa y Sukar van al arco y echan a Alak y Christie de allí para montar sus cosas con los cables, y mandar una señal al espacio, donde según Doc, hay una nave que se dirije a Defiance.
Nolan va a detenerlo de las únicas formas que sabe: a balazos y puñetazos. Uno de esos 15 o 20 disparos vuelve a matar a Sukar, que se re-remata a sí mismo cayendo por una de las ventanas del arco. Irisa pulsa el interruptor para mandar la señal y vemos cómo una nave va cayendo, acercándose a Defiance…. para luego desviarse y estrellarse en medio de la nada. Nolan lleva a Irisa a la enfermería para que Doc le cuente que lo que impulsaba a Sukar no era un dios Irathient Ooga-Booga, sino un un montón de robots microscópicos (es decir, nanorobots) que había en el trozo de metralla que lo mató.
Pero vayamos a lo que interesa, el mejor final de capítulo que ha tenido esta serie.
Mientras escuchamos el cover de «Into The Mystic» de Van Morrison cantado por Jen Chapin, Kenya prepara un té y vuelve a la cama para dárselo a Stahma. Porque oh, sí, cuando Kenya la invitó a bailar, no hablaba de bailar, sino de «bailar», y creo que ninguno de nosotros se quejó por ello. Stahma le dice que si Datak se enterara de esto, las mataría a las dos en menos de lo que se tarda en decir «Jaime Murray está encasillada«.
Y acabamos con Irisa llevando a Sukar (que está en coma) de vuelta con su gente.
Yo sólo tengo que decir que después de dos semanas de parón, Defiance volvió con un capitulazo, algo que hacía falta y que desde luego agradezco.
Bueno, eso y que me encantaron las escenas de Stahma y Kenya, a pesar de ser una shipper de Stahma y Amanda. Porque meter a Jaime Murray y Julie Benz en la misma serie y que no se líen, es una pérdida de tiempo, y eso es así.
Además, en todas las series debería haber al menos una pareja gay.


