Chicago Fire 1×23 – Review

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CHICAGO FIRE 1×23  –   Let Her Go
(SPOILERS)

Anteriormente en Chicago Fire…
Voight salió de la cárcel y ahora es el jefe de Antonio en la Unidad de Inteligencia; nos presentaron a dos policías en un derrumbe (Barnes y Sermons); Shay tuvo una bronca con Severide cuando él se olvidó de acudir a la cita; Mills se enfadó con Dawson cuando le contó el lío de su madre con Boden; y Hallie murió cuando la clínica donde trabajaba se incendió.

Casey entra a la estación de policía, donde un señor negro muy cachondón lo recibe haciendo bromitas sobre bomberos (este tío me cae bien desde ya), pero una policía rubia llamada Julie Willhite le corta el rollo diciéndole que es el novio de la chica muerta, y lleva a Casey hasta Antonio y Voight (recordemos que este capítulo sirve como introducción al spin off, Chicago PD) Casey deja claro desde el principio que no quiere trato ninguno con Voight, y Antonio le dice que a Hallie la mataron de un golpe en la cabeza antes de que empezase el incendio. Mientras Casey sigue con su cara de circunstancia, les informan de que acaban de ver el coche que se dio a la fuga en el incendio de la clínica.
Los agentes Sermons y Barnes consiguen bloquearle el paso al coche, del que salen dos tíos corriendo, uno para cada uno. Después de 40 segundos de persecución, el agente guaperas consigue atrapar al suyo, y la agente badass noquea al otro 10 segundos después con una descarga eléctrica (y una patada en sus partes)

Herrmann, Otis, Dawson piensan que es una buena idea seguir con la inauguración del bar y dedicárselo a Hallie, con donativos que irán en su nombre al hospital infantil. Otis dice que su prima Zoya (de nombre Be) les ayudará con todo esto, y que tiene experiencia en restaurantes. Mientras Herrmann y Otis discuten porque uno no avisó al otro con lo de la prima, Peter Mills aparece por el pasillo y Dawson le mira sonriendo, pero él baja la cabeza y sigue caminando. Otis les presenta a su prima de manera fugaz a Herrmann y Dawson, y en cuanto Zoya (que no habla inglés más allá del «hello» y el «thank you») se va, Otis les dice que su prima va a traer un mono para la inauguración. ¿Un mono? Sí, un mono. Dawson les recuerda que en Oprah un mono le mordió la cara a una mujer. Auch.

Boden y Severide van a la clínica donde están investigando el incendio para informar de que dos de las cámaras de seguridad son falsas y que las otras dos no tienen base de datos, pero se van en cuanto los llaman para rescatar a una chica que hay atrapada en las alcantarillas (a sabér cómo fue a parar ahí), y dejan a Casey con los polis. Antonio y Willhite van a hablar con el director de la clínica y Antonio se pone en plan «poli malo» diciéndole que si mataron a Hallie porque se enteró de que estaban vendiendo fármacos, es el momento de decirlo. El director les da el nombre de Jubal Barlett, un tío que les amenazó porque avisaron a la policía cuando su novia llegó a la clínica con la mandíbula rota. Willhite y Antonio le cuentan las novedades a Voight, y Casey quiere saber el nombre del tipo, pero Voight piensa que es mejor que no lo sepa, por si va y la lía. Luego le pregunta a Casey si sabe si Hallie estuvo saliendo con alguien o si mencionó a alguien que le incomodase o le diera miedo. Casey contesta con un «Sí. Tú«, y Voight, harto de sus contestaciones le dice que le ha permitido estar con ellos como cortesía. Casey le grita que encuentre al que mató a su novia y Antonio lo saca de allí y lo manda de vuelta a la estación de bomberos para que se tranquilice.

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Shay no ha tenido tiempo de hablar en casa con Severide sobre quién se encargaría del bebé en caso de que uno de los dos muriese, y aprovecha para hacerlo en el trabajo, y de paso recordarle que tienen otra cita. Luego acuerdan que si ambos mueren, la tía Dawson se encargará del bebé, y Shay tiene sentimientos encontrados;. se siente horrible por estar feliz con todo esto mientras Casey está pasándolo fatal con lo de Hallie. Mi amiga la del altavoz nos salva de seguir escuchando la charla sobre el bebé, avisando de una herida de bala. Cuando Dawson y Shay llegan a la casa, la mujer (que resulta que trabajaba en la clínica con Hallie) ya está muerta. Antonio, Willhite y Voight llegan a la escena del crimen, y Voight saluda a Dawson con un «buh!« (momentazo). A Willhite le informan de que Jubal lleva 4 años en la cárcel, y Voight quiere interrogar al director de la clínica, pero Antonio le dice que emitirá una orden de arresto al final de la semana.

En serio, ¿un mono? Que sí, un mono, parad de preguntar ya. De verdad, cómo sois.
Herrmann no quiere espantar al vecindario, así que decide colgar un cartel de los Chicago Blackhawks, un equipo que gusta a todos, como los Bears y los Bulls. «Y los Chicago Fire«, apunta Mouch. En medio de todo eso, a Dawson le llega un mensaje de Mills y se reúne con él en la cafetería más cutre de Chicago. Peter Mills le dice que le hubiera gustado que le dijera lo de su madre y Boden en cuanto se enteró, y corta con Dawson porque necesita tiempo. Aunque me dé pena por Dawson, yo me alegro de esto si significa que por fin se liará con Casey (o con Shay, cualquiera de los dos me vale)
Shay y Severide están en la clínica de fertilidad, él leyendo una revista y ella haciendo un test tonto con el que se dan cuenta de que viven en una trampa mortal. Severide intenta calmarla diciéndole «tía, que no vas a parir mañana, que tenemos 9 meses (18 si eres Clarice) para encargarnos de todo eso». Ella contesta diciendo que necesitan un mueble bar con llave, justo antes de que una enfermera la llame para empezar con el experimento.

El negro cachondón de antes está hablando con Voight cuando Willhite y Antonio entran con los resultados de las huellas encontradas en el coche. Voight se encarga del asunto y va a hablar con el tío de ese chico, que le dice que su sobrino compró recetas a un tipo que trabajaba con una enfermera de allí y el director de la clínica; y ya que está, le da 5.000 pavos a Voight, algo que Antonio ve desde su coche.
Antonio y Willhite deciden ponenle un micro a Casey para que el director confiese y suelte nombres, pero el plan se tuerce cuando Casey entra en la clínica y se oye un disparo. El agente Casey persigue al autor del disparo (que resulta ser el que provocó el incendio), y Antonio va tras él mientras Barnes y Sermons, y Voight y Willhite los persguien desde el coche. Cuando consiguen atraparlo, el hombre toma a Casey como rehén, pero la tontería le dura poco porque aparece Voight (acompañado de los demás) y le da un tiro en la cabeza. Después se reune con una agente, le da el dinero que el traficante le había dado antes, y ella le dice que siga manteniendo las apariencias de policía corrupto.

Y llegó el momento de la gran apertura. Herrmann, Otis, Mouch y Cruz están en el Molly’s cuando llega Zoya con el mono…. que resulta ser la Copa Stanley. Parece que Otis tiene el ruso oxidado y ha confundido las palabras. Pa’ matarlo.
En la fiesta, Mouch se saca fotos con la Copa Stanley, y Cruz bebe chupitos con la prima de Otis, cuando Casey entra, abraza a Shay y Dawson, y flipa al ver al «mono».
Después de contar una de sus primeras citas con Hallie, hacen brindis por ella.

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